En esta entrega analizamos las prestaciones y empleo de los visores electrónicos en cinematografía digital.

Visores electrónicos

La amplia variedad de visores de vídeo presentes en el mercado presenta grandes diferencias en términos de calidad y resolución. Puede que el hecho de escoger un visor electrónico no parezca digno de mayor atención en principio. No obstante, en el mismo momento en que recibimos una llamada de nuestro montador –o de algún sufrido miembro del equipo de producción– preguntando discretamente por el pueblo de Cuenca al que ha ido a parar el foco de nuestro metraje –mientras recuerda con especial cariño a toda nuestra familia, incluida la política– esta elección pasa a considerarse de vital importancia para el resto de nuestra vida –o vidas, para los operadores budistas–.

Repetid con nosotros: "El visor electrónico es mi amigo".
Repetid con nosotros: «El visor electrónico es mi amigo».

Debemos tener en cuenta factores tales como el brillo, la resolución, la pupila de salida, el rendimiento de color y la facilidad de uso. Todos ellos son importantes. Hay que tomarse todo el tiempo que sea necesario para aprender a usar en toda su extensión las múltiples herramientas que ofrece un buen visor.

Magnificación del visor

Magnificar la imagen –otro anglicismo malsonante e innecesario que ha pasado a formar parte del extraño lenguaje de los operadores de cámara, con lo fácil que sería decir «aumentar», de «aumento»– resulta muy útil para establecer y chequear las marcas críticas de enfoque. Muchos visores bien diseñados nos permiten ampliar la imagen 2 o 4 veces.

Visor electrónico
Visor electrónico

Zebras

Esta es una herramienta tan clásica como imprecisa que puede utilizarse para controlar la exposición. Estableciendo los niveles de la señal de vídeo –de acuerdo con las preferencias del usuario– para la activación de varias zebras, podemos usar las líneas diagonales, que generan en zonas de la imagen, para averiguar cuando estamos alcanzando o excediendo dichos niveles.

Zebras
Zebras

En aquellas cámaras que cuentan con flexibilidad en la configuración de zebras, suele resultar práctico marcar un nivel bajo del orden del 70-80% para juzgar una exposición “de seguridad” y otro patrón de zebra sobre el 95% para discernir en qué momento las áreas más brillantes de la imagen están a punto de quemar los blancos. Este sería el uso más básico, pero las posibilidades de configuración de los niveles de zebra son infinitas, según la escena que vayamos a rodar.

Incremento de nitidez y peaking

El incremento de la nitidez se emplea para acentuar las áreas de alta frecuencia en el encuadre. Es posible configurarlo para que brille ligeramente en aquellas zonas donde el foco es más preciso. Cualquier visor electrónico requiere adquirir un poquito de experiencia por parte de alguien que no lo haya utilizado nunca antes. Aprender a manejar estas herramientas es una prioridad.

Distinguir la precisión del enfoque en cinematografía digital es siempre un reto que debemos tomar en serio. Incrementar la nitidez puede ayudarnos sobremanera en esta tarea

Peaking
Peaking

El peaking es un circuito que enfatiza los bordes más nítidos de la imagen para determinar si el sujeto u objeto está enfocado de manera correcta. Cuando activamos el peaking los bordes nítidos de alta frecuencia quedan marcados por una línea externa y brillante en el momento en que están a foco. Esta línea puede ser de distintos colores para distinguirse del fondo. También es posible visualizar la imagen en blanco y negro mientras el peaking se mantiene en el color elegido y/o combinar esta herramienta con la magnificación para curarse en salud.

La mayoría de los visores electrónicos también posibilitan ajustar el brillo, el contraste y la comodidad de uso por parte del operador. El ajuste de dioptrías –por medio del correspondiente anillo– se puede adaptar a nuestra visión. Gracias a tal anillo, cuando nuestra vista se canse debido al abuso o a la vejez –ese proceso que, en el caso de nuestros ojos, se inicia a la provecta edad de 19 años– seremos capaces de continuar trabajando en silla de ruedas –de la espalda hablaremos otro día–.

Tally
Tally

Los visores cuentan con una luz parpadeante o fija en la parte frontal, llamada tally, para indicar cuándo está grabando la cámara. En todos los casos existe la opción de desactivarla, práctica más que recomendable en la filmación de documentales o en la grabación en entornos en que lo contrario puede perjudicar a nuestra salud o incluso costarnos la vida –un poco de melodrama nunca viene mal en un artículo como este–.

Los visores también suelen mostrar información del estatus de la cámara en tiempo real. En general indican si se está grabando o no, la configuración de los niveles de ganancia o valores de ISO, La cantidad de espacio disponible que queda en nuestros soportes de almacenamiento, la carga de la batería y cuanto tiempo queda para su descarga, los filtros internos que tengamos activados, el valor de apertura del diafragma del objetivo, la posición del zoom –si se da ese caso–, la activación o desactivación de los patrones de zebra, el balance de blancos y/o la temperatura de color, las marcas de encuadre y de seguridad y los puntos de mira.

False color

El término false color se ha empleado históricamente en radio-astronomía. Lo empleaban los científicos para interpretar la escala de grises de las imágenes que recibían de los telescopios, asignándole colores del espectro del arco-iris. El rojo se correspondía con la emisión de radio más intensa, mientras que el azul representaba la menos intensa captada en la imagen. Los colores intermedios –naranja, amarillo y verde– se asignaban a los niveles intermedios de intensidad de la emisión de radio.

Esta técnica se ha adoptado de manera muy efectiva en la cinematografía digital para medir los valores de luminancia y controlar la exposición. El fabricante RED Digital Cinema fue el pionero a la hora de incorporar herramientas de false color a sus cámaras. A día de hoy, su uso se ha tornado muy habitual en nuestro sector.

False color (imagen cortesía de 709 Media Room)
False color (imagen cortesía de 709 Media Room)

La gama de colores empleados en las pantallas con false color suelen asignar el amarillo a las zonas más brillantes y el rojo sólo para aquellas áreas con picos de exposición donde las altas luces no contienen información. Es corriente que los tonos grises o púrpura ocupen la mitad de la escala y resulten muy útiles para determinar la exposición adecuada de los tonos de piel. Los niveles de exposición de la piel caucásica varían entre el 50% y el 70% de reflectancia en una escala de grises. La piel negra está correctamente expuesta en valores de entre un 15% y un 35% de la escala de grises.

Se pueden usar estas dos gamas de grises de manera muy efectiva para establecer la exposición adecuada de los tonos de piel.

Los verdes y los azules suelen ocupar el extremo más bajo de la escala de exposición. El violeta se reserva para las zonas más oscuras de la imagen. En cualquier caso, es de todo punto crucial familiarizarse con el rango de colores con el que cuenta el dispositivo que estamos usando en modo false color. No existe un estándar específico para este mapeo tonal y los diferentes fabricantes presentan productos cuyos valores de exposición pueden variar de forma muy significativa.

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