En nuestra anterior entrega analizamos con cierto detalle las características del zoom anamórfico ultra angular de ARRI y del nuevo juego de ópticas anamórficas fijas de Atlas. A continuación, nos detendremos en las múltiples opciones del clásico fabricante británico Cooke.

Cooke

Ya hemos dedicado algún que otro artículo a los motivos por los cuales –de entre todos los fabricantes de ópticas cinematográficas– Cooke es el que suele estar asociado más a menudo a un aspecto muy específico de la imagen final. El llamado Cooke look: tonos de piel suaves pero vibrantes, ligera dominante cálida –en realidad, claramente amarilla–, bokeh muy carismático –a partir del diseño particular de sus 8 palas de diafragma redondeadas, integradas en un módulo lineal–, reflejos internos muy controlados pero con patrones de estrella, etc. 

Cooke Anamorphic /i.
Cooke Anamorphic /i.

A la hora de producir una gama moderna de ópticas anamórficas, los diseñadores de la compañía inglesa han tenido especial cuidado en mantener sus señas de identidad por encima de cualquier otra consideración; «noblesse oblige”. El juego Anamorphic /i de ópticas fijas aminora el efecto de las aberraciones excepcionalmente bien a lo largo de toda el área de la imagen. Su tratamiento del astigmatismo y de las aberraciones cromáticas –tanto de la lateral como de la longitudinal es esencial para otorgarle a cada fotograma el aspecto deseado. La ingeniería de precisión y la integración con el resto de ópticas –esféricas– de la marca es igualmente crucial.

Juego de Cooke Anamorphic /i.
Juego de Cooke Anamorphic /i.

El juego está formado por diez distancias focales –25, 32, 40, 50, 65, 75, 100, 135, 180 y 300 mm– con un factor de anamórfosis de 2x y cobertura para sensores de formato Super 35. La óptica de 65 mm es además un macro, con una proporción de ampliación de 4,1:1 y una distancia mínima de enfoque –desde el elemento frontal del bloque óptico– de 14 cm. La apertura máxima de diafragma es de T2,3 en toda la gama, excepto en el consabido 65 mm T2,6, el 180 mm T2,8, y el 300 mm T3,5. En este caso, se mantiene el módulo lineal tradicional de Cooke, pero el número de palas del diafragma asciende a 11.

La distorsión geométrica es prácticamente inapreciable, incluso en el 65 mm Macro.
La distorsión geométrica es prácticamente inapreciable, incluso en el 65 mm Macro.

La distorsión geométrica es tan reducida –a través de todo el campo de visión– como los reflejos y los velos. Algo que puede apreciarse en la totalidad de los pasos de diafragma. En cambio, existe un nivel apreciable, aunque no exagerado, de respiración. A nivel mecánico, el sistema de enfoque mediante árbol de levas permite ajustes tan precisos como suaves. El beneficio añadido de contar, en este caso, con un barrilete de gran diámetro, ha permitido al fabricante incrementar el número de marcas, sobre todo en distancias muy cercanas. Hasta la marca más pequeña está etiquetada –con caracteres de considerable tamaño– a ambos lados. Por descontado, la posición de la pupila de entrada está grabada en la óptica. Todas estas ventajas están dirigidas a aliviar la carga de trabajo de los foquistas.

En cuanto al diámetro frontal, es de 110 mm, salvo en el 25 mm, el 65 mm Macro y el 300 mm, que tienen un diámetro frontal de 136 mm. Las superficies dentadas de los anillos de enfoque y diafragma cumplen con el estándar para piñones de 0,8 mm. El acabado externo es de politetrafluoroetileno (PTFE) –o lo que es lo mismo, de una variedad de teflón– duro y anodizado, resistente a los arañazos y preparado para condiciones meteorológicas extremas y para auxiliares principiantes con manos de plastilina –el que esté libre de pecado en este sentido, que tire la primera piedra–. Los pesos de las ópticas Cooke no suelen ser discretos y su juego anamórfico no es una excepción. Varían entre los 3,2 y los 9,4 kg. Sin embargo, es cierto que el centro de gravedad está perfectamente delimitado para poder equilibrarlo con las cámaras actuales.

Ejemplo del excelente control del flare de las Cooke Anamorphic /i.
Ejemplo del excelente control del flare de las Cooke Anamorphic /i.

El control de la aberración esférica –a través del rango completo de distancias focales– elimina la necesidad de compensar los valores de back focus con los cambios de apertura. El cojinete –con cuatro puntos de contacto– proporciona un movimiento positivo libre de contragolpes. La construcción es modular, lo que facilita sobremanera el mantenimiento de las ópticas en condiciones óptimas. El rendimiento cromático de las Anamorphic /i se ha equilibrado –según los parámetros estandarizados aprobados por Kodak– para igualarlo al de los juegos Cooke 7/i, Cooke 5/i, Cooke S4/i, miniS4/i y CXX 15-40 mm T2 S4/i.

A pesar del tamaño y pesos considerables de las Cooke Anamorphic /i es bastante sencillo equilibrar el centro de gravedad del conjunto una vez montadas en cámara.
A pesar del tamaño y pesos considerables de las Cooke Anamorphic /i es bastante sencillo equilibrar el centro de gravedad del conjunto una vez montadas en cámara.

El juego está equipado con la última generación de la tecnología /i de obtención de metadatos –creada por la propia Cooke– válida para cualquier cámara –de película o electrónica– que cuente con montura PL. Proporciona información sobre la configuración de las ópticas, la distancia de enfoque, la apertura de diafragma, la profundidad de campo, la distancia hiperfocal, el número de serie, los datos del propietario real de la óptica –por lo general, una empresa de alquiler–, el tipo de objetivo y su distancia focal, tanto en el sistema métrico como en el sistema imperial –ese pésimo ejemplo de la increíble persistencia de la barbarie iconoclasta más absurda en el siglo XXI–. En el caso de que la óptica sea un zoom, como veremos en nuestra próxima entrega, también incluye información sobre la posición del mismo.

El desenfoque ovalado en las Cooke Anamorphic /i
El desenfoque ovalado en las Cooke Anamorphic /i

Por lo demás, vamos a obtener todo aquello que se espera de los formatos anamórficos, incluyendo el desenfoque oval con proporción 2:1 de las luces especulares en los fondos. Como hemos mencionado innumerables veces a lo largo de esta serie de artículos, los directores de fotografía quieren –y deben– poder escoger la posibilidad de utilizar ciertos “defectos” ópticos con fines creativos. Cooke no es ajena a este deseo. En lugar de ofrecer, algún tipo de sistema intercambiable de los elementos anamórficos, el fabricante de Leicester ha optado por contar con un juego paralelo, que se vende por separado. Las Anamorphic /i SF (Special Flair) –denominación que no podría evocar más flema y elegancia británica aunque buscáramos durante eones una alternativa– se fabrican con una serie de revestimientos diferentes que incrementan sobremanera el flare, el bokeh y otras aberraciones.

Comparación entre el flare de una Cooke Anamorphic /i (imagen superior) y una Cooke Anamorphic /i SF (imagen inferior). La toma está extremadamente comprimida, por lo que el lector no debe tener en cuenta los numerosos artefactos en la imagen ajenos a la calidad real.
Comparación entre el flare de una Cooke Anamorphic /i (imagen superior) y una Cooke Anamorphic /i SF (imagen inferior). La toma está extremadamente comprimida, por lo que el lector no debe tener en cuenta los numerosos artefactos en la imagen ajenos a la calidad real.

Debemos apuntar, no obstante, que cuando hemos tenido oportunidad de probar un juego de SF, los reflejos internos seguían estando mucho mejor controlados que en la media de ópticas anamórficas disponibles en el mercado. Esta gama cuenta con las mismas distancias focales que la estándar, menos el 65 mm Macro –25, 32, 40, 50, 75, 100, 135, 180 y 300 mm–.

Tabla de especificaciones de las Cooke Anamorphic /i .
Tabla de especificaciones de las Cooke Anamorphic /i .

La próxima semana continuaremos diseccionando la gama anamórfica de Cooke, pero centrándonos en sus dos únicos zoom actuales.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.