Tenemos que reconocerlo, siempre nos obsesionó saber de dónde venían las cosas, desde pequeños desmontábamos todo «cacharro» que se nos pusiera por delante. En la mayoría de los casos éste no volvió jamás a su condición original y mucho menos entendíamos el despliegue de piezas que teníamos ante nuestros ojos. Sin embargo contemplábamos la masacre con total dedicación, ojipláticos, como alquimista que acaba de encontrar el secreto para transmutar el plomo en oro.

Fujifilm_Taiwa_01_AA
Previa a la entrada, el personal explicó –mediante traductor en vivo– la cadena completa de producción en sus distintas fases, fábricas y localizaciones

Visitar la fábrica de ensamblaje e inspección final del sistema X de Fujifilm en Taiwa (Sendai, Japón) recrea parte de esa sensación. Por suerte son otros los que se encargan de juntar las piezas y damos fe de que lo hacen de manera muy eficaz… y todo acaba funcionando.

Fábrica de ensamblaje de ópticas y cámaras Fujifilm serie X en Taiwa
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa

Antes de entrar a las distintas dependencias, insistieron en la importancia de manejar todas las fases de producción –incluyendo captores– y cómo se integraban todas ellas en Taiwan, en un último eslabón de ensamblaje, inspección y logística internacional de empaquetado y envío.

La suerte fue doble en esta ocasión, dado que nos dejaron total libertad para fotografiar todo el proceso de ensamblaje de la Fujifilm X-T1, la novísima Fujifilm X-Pro2 y la compleja logística que impone el montaje y test de calidad del también nuevo Fujinon XF 100-400mm f/4.5-5.6 R LM OIS WR y Fujinon XF 35 mm f/2 R WR.

Hemos insistido en muchas ocasiones sobre el altísimo contenido manual que tiene la fabricación de ópticas, su complejidad, lo que repercute esto en el precio final de cada uno de los objetivos. En un plano simplificado, dado que los módulos –visores, captores, pantallas– sin llegar a ser menos complejos son menos dependientes entre sí, la fabricación de las cámaras, no se queda atrás.

Fujifilm_Taiwa_11_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa

Respecto a la precisión necesaria y disciplina laboral, algo tiene que decir el pueblo japonés, sin duda una de las culturas más aleccionadas en el trabajo de precisión y ponderar el concepto de equipo sobre la valoración personal.

Fujifilm_Taiwa_04_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa. La «pulsera» azul que porta la operaria –y que veremos en otras imágenes– es una toma a tierra que evita que descargas accidentales de electricidad estática puedan dañar los componentes electrónicos

A ojos de un occidental admitimos que estas duras jornadas dejan poco margen para la interacción social, una pantalla superior marca en todo momento tres cifras; el objetivo de producción diario, la  cifra conseguida en tiempo real y la diferencia entre estas en superávit o déficit.

Fujifilm_Taiwa_03_AA
Cada «unidad de trabajo» tiene instrucciones precisas sobre su función y un tiempo determinado para cada tarea asignada

Menos en la sección de ópticas hemos de constatar que todas las cadenas de producción habían superado su previsión de unidades diarias en el momento de hacer la visita…sin embargo, todos seguían trabajando al mismo ritmo.

Fujifilm_Taiwa_05_AA
El orden en cada cadena es primordial, módulos apilables de componentes, líneas ordenadas por colores y limpieza extrema

Ante tal panorama, imaginamos pocas distracciones y más bien pocas charlas distendidas con los compañeros en tiempo de trabajo, pero no olvidemos que estamos en un país diferente, con un gusto extremo por la protocolización de todos sus aspectos, especialmente el ámbito laboral.

Fujifilm_Taiwa_10_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa

Para ponernos en situación, la línea de producción de la rentable Fujifilm X-T1 –uno de los equipos estrella de la compañía junto con el hito comercial X100– aglutina el trabajo de más de veinte personas perfectamente combinadas en cuatro fases diferentes; ensamblaje, ajuste de componentes, control de calidad en varios parámetros e implantación de los acabados estéticos.

Fujifilm_Taiwa_09_AA
El panel superior de diales y botonería de la Fujifilm X-T1 es una alarde de precisión… y paciencia por parte del personal de ensamblaje de fábrica
Fujifilm_Taiwa_06_AA
Despiece general del módulo superior de mandos de la Fujifilm X-T1.

Solo el cuadro de diales y botonería superior –sí, esos diales que tanta polémica generan entre los usuarios… que si muy duro, que si ahora muy flojo– suponen la coordinación de varias personas, en fases de montaje de piezas minúsculas.

Fujifilm_Taiwa_08_AA
Aquí «el culpable», el módulo superior de mandos de la Fujifilm X-T1, una de las piezas más complejas de montar

Pensemos en esa «ruedecita» de ajustes de ISO con botón de bloqueo y dial inferior de modos de telemetría o la famosa rueda de compensación EV, en total aproximadamente un panel superior con más de 45 piezas diferentes.

Fujifilm_Taiwa_07_AA
Fase de ensamblaje del módulo superior de mandos de la Fujifilm X-T1

Todas ellas montadas milimétricamente a mano gracias a diversos sistemas de centrado por registro físico. Plantillas, moldes, interconexión de piezas en una sola posición, etc.

En la actualidad la línea de producción de la Fujifilm X-T1 finaliza 300 modelos al día, lejos de la pauta inicial donde la demanda llegó a ser tan alta que dejó sin stock a tiendas de todo el mundo.

Lo bueno de todo sistema modular es que fácilmente escalable según la demanda, de manera tal que si es necesario se dupliquen los recursos para llegar a un objetivo de producción mayor.

De este modo se opera diariamente con el nuevo modelo estrella, Fujifilm X-Pro2, realizando 800 unidades diarias, gracias a una cadena de producción doble en paralelo, de 400 unidades cada una, si la demanda requiere acción –cosa que prevén– bastará con añadir «unidades de trabajo» al esquema.

Fujifilm_Taiwa_24_AA
800 Fujifilm X-Pro2 salen diariamente de la Fábrica de Taiwa y puede que la cifra aumente según la demanda. Cinta azul protege contra posibles daños la ventanilla frontal del visor óptico de la X-Pro2

Tanto para cámaras como para ópticas, tras las fases de ensamblaje de los componentes se da paso a los diferentes test de calidad que corroboran que todo funciona como debiera.

Fujifilm_Taiwa_12_AA
Tras el ensamblaje, toca probar que todo esté «OK»

Lastima que justo estas fases estuvieran terminantemente prohibidas de fotografiar, las cartas de ajustes y procedimientos son totalmente precisos, bregados en cartas de análisis y pruebas, sabemos lo complicado que resulta ser «preciso» en imagen digital, donde cada variable despliega en cascada infinidad de posibles ruidos en las lecturas.

También es en esa parte donde la mano deja paso a la máquina; cámaras conectadas a ordenadores mediante cable, rótulas micrométricas motorizadas y disparos secuenciales de chequeo hacen –por ejemplo– que se compruebe la cobertura de la imagen y la posible presencia de partículas de polvo en el captor. Idénticas acciones se llevan a cabo con diferentes cartas de ajustes y herramientas para analizar la calidad de imagen en hasta 20 características, este patrón de inspección es similar tanto para X-T1 como para la X-Pro2.

Fujifilm_Taiwa_25_AA
Análisis de calidad del visor híbrido óptico/electrónico de la nueva Fujifilm X-Pro2

No menos importante en el caso de la X-Pro2 es la fase de ajuste de su visor híbrido OVF/EVF, para el cual se utilizan sistemas de captura mediante microscopio digital acoplado al visor, carta de ajuste y análisis informático de la señal.

En la última fase se aplican los acabados estéticos, en las cámaras se aplica los símiles de piel–hay cierta manía por llamar cuero a lo que no es–mediante una curiosa estrategia manual/automática.

Fujifilm_Taiwa_28_AA
Aplicación de elementos estéticos en la fase final de la línea de producción de cámaras
Fujifilm_Taiwa_27_AA
Adhesión final del símil de cuero en el cuerpo de cámara mediante presión

Los objetivos son «harina de otro costal» conceptualmente comparten idénticas fases en su línea de producción, el problema radica en que el ensamblaje y calibrado de las lentes impone un contexto totalmente controlado en términos de polvo, humedad relativa y electricidad estática.

Vestidos como verdaderos astronautas pudimos ver todas las fases que componen el ensamblaje, testeo e inspección final del Fujinon XF 100-400mm f/4.5-5.6 R LM OIS WR y el Fujinon XF 35 mm f/2 R WR.

Fujifilm_Taiwa_23_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa
Fujifilm_Taiwa_18_AA
Montar el nuevo Fujinon XF 100- 400 mm no es tarea sencilla

Para que entendamos las proporciones, para el montaje final de lentes, cementado de las mismas, centrado, incorporación de los diferentes motores y sistemas electrónicos, barriles y anillos que componen el Fujinon XF 100-400 mm trabajan alrededor de 40 personas solo en la fase de ensamblaje, repartidas a su vez en seis grupos.

Fujifilm_Taiwa_19_AA
Solo la parte de limpieza y selección de las lentes compromete muchas de las horas de la producción de un objetivo. La malla metálica embebida en el plástico del cubículo hace de «jaula de Faraday» contra las interferencias de campo eléctrico

En esta primera acción las lentes que llevan de las diferentes fábricas son meticulosamente limpiadas y analizadas, montando los grupos pertinentes listos para «cementar» mediante sistemas automáticos de curado por luz ultravioleta, una manera eficaz de aplicar adherencia sin interferir en la refracción o transparencia de las lentes. Adhesivo acrílico, revestimientos, y coeficientes de dilatación de los vidrios ópticos de las lentes a cementar, tienen que estar calculados para resistir las tensiones provocadas por las gamas de temperaturas a las que deben poder operar estas ópticas de carácter profesional.

Fujifilm_Taiwa_21_AA
Limpieza de lentes, alcohol isopropilico a demanda, buena luz y hisopos de algodón, nada nuevo baja el sol

En ópticas como esta, complejas por definición, los ajustes se multiplican por cada una de sus especificidades. Toda focal variable es terrible de parametrizar, damos fé que no es nada sencillo probar técnicamente estas ópticas no queremos ni imaginar fabricarlas.

Fujifilm_Taiwa_20_AA
inspeccionado lentes, preparando para cementar grupos mediante sistemas de curado ultravioleta

Sendas cartas de ajustes, que no podemos mostrar, miden variables típicas en busca de trazas ópticas en aras de unificar «el estándar». El margen de error convenido para cada una de esas facetas –viñeteo, resolución, aberraciones, astigmatismo– un equilibrio delicado entre lo posible y lo pagable. 

Fujifilm_Taiwa_22_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa. El ranurado en la pieza del barrilete permite jugar con la llamada «fibra neutra» de la pieza, ahorrando peso sin disminuir la resistencia

Montadas las lentes en sus grupos, centradas y analizadas en su correcto rendimiento, le prosiguen los test de mecanizado y motorizado del barrilete óptico. Incorporación de los diferentes motores –Lineales en este caso (LM)– , posteriores test de AF y estabilizador y cuando todo parece haber terminado…vuelta a empezar. Se repiten los test de resolución en busca de conformidad con los estándares impuestos por la CIPA, usando las omnipresentes –e invisibles aquí– cartas de resolución.

Fujifilm_Taiwa_16_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa

Las últimas etapas corresponden a lo visto con las líneas de producción de cámaras, supervisiones finales de funcionamiento (muestreo del 10% en cámaras, 100% ópticas), análisis de matices tan curiosos como el ruido físico de los mecanizados y automatizados –AF– para finalmente pasar al grabado con láser.

Fujifilm_Taiwa_14_AA
Fase final de supervisión del Fujinon XF 35mm f/2 R WR

Ante la presencia de la prensa especializada internacional, realizaron para la ocasión un grabado en láser especial «Quinto aniversario» que ocupó en el barrilete óptico el espacio que habitualmente marca «Made in Japan».

Fujifilm_Taiwa_13_AA
Fábrica de ensamblaje e inspección final de ópticas y cámaras del sistema X de Fujifilm en Taiwa

Desde luego, tras ver el minucioso trabajo que hay detrás de una óptica, es normal que estén tan orgullosos como para grabarlo sobre el metal.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.