En torno a la Lumix L10


Hace un par de meses, y previamente a la presentación oficial de la nueva cámara Panasonic DMC Lumix L10, tuve ocasión de charlar y compartir opiniones con el Sr. Katsuyoshi Tanaka (*), en torno a una unidad de preproducción de la nueva SLR digital de Panasonic. Y cuando digo “charlar” puede decirse “charlar animadamente”, pues el Sr. Tanaka habla un excelente español.
Como suele ser el caso en este poco frecuente tipo de reuniones, existe un gran interés por parte del medio invitado en conocer el máximo posible acerca del nuevo producto, y por supuesto, “tocarlo” y manejarlo dentro de las limitaciones que supone el hecho de que se trate de un prototipo. Y desde luego, ¡nada de tomar fotografías con ella!

Por parte de los responsables de la firma, se trata de recibir el máximo “feedback” anticipado posible acerca del nuevo producto. Probablemente, por cuestión de calendario, más para evaluarlo y posicionarlo que para introducir modificaciones.


El Sr. Katsuyoshi Tanaka, de Panasonic Japón, sostiene en sus manos –a pantalla desplegada– una de las primeras unidades de preserie de la nueva Panasonic L10

 
Según el Sr. Tanaka, una de las ideas que ha guiado el desarrollo de la nueva L10 es la consideración de que –hoy en día– con al menos una generación acostumbrada a todo lo que puede ofrecer una compacta digital, no ofrecer otro tanto en una réflex monocular digital, podría parecer… “un poco pobre”.
Si bien es cierto que acceder a una SLR digital es “subir de categoría” merced a las nuevas prestaciones ofrecidas, ¿por qué razón debería renunciar el usuario a aquellas prestaciones de las que goza en su compacta digital?
Y por ello, en la L10 se ha tratado de sumar en un solo aparato, lo mejor de los dos mundos.

Quizá la mejor forma de expresarlo, sería indicar que a los modos y prestaciones de una SLR digital, se le añadirían todas las prestaciones incorporadas en la muy reciente Lumix FZ18 (enlace), pero no simplemente “añadidas” sino, antes bien,  combinadas en efectiva sinergia.
Y sobre esto, que probablemente es lo más importante, me extenderé especialmente al final
Además, la pantalla o monitor posterior de esta nueva réflex monocular digital, se puede orientar en prácticamente cualquier dirección, e incluso “darse la vuelta” por completo a fin de ocultarla y protegerla, y ello puede representar una ventaja notable frente a modelos competidores.

Según el Sr. Tanaka, además de los acabados –lo que es evidente– se ha cuidado también mucho la estética, tratando de mantener una línea muy baja –a pesar de usar un sistema de pentaespejos– con el fin de asemejar la L10 a la línea FZ… ¿quizá también para que no parezca un clon de una Olympus E-510, lo que desde luego no es?


El Sr. Samuel Andreo, de Panasonic España, sostiene con seguridad la nueva Lumix L10 de Panasonic

Le comento que personalmente la parte frontal me recuerda mucho a las bellas SLR Leica R de los años 80, y se sonríe.
A lo largo de la charla, el “tema Leica” sale varias veces a colación:

A mi pregunta acerca de hasta que punto necesita Panasonic del departamento de diseño óptico de Leica, la respuesta (siempre cortés) es sorprendentemente tajante: “absolutamente, imprescindible”.
El Sr. Tanaka aprovecha para preguntarme algo muy concreto: ¿Soy de la opinión de que la nueva L10 podría resultar atractiva a los usuarios de Leica, si la vendiesen bajo la marca del círculo rojo?
Y como ya llevo un rato “jugando” con el aparato y comienzo a apreciar su carisma, mi respuesta es absolutamente afirmativa, si bien realizo una reserva mental, pensando en el posible precio bajo esas condiciones…

 
Motivo de prueba y charla: los objetivos Olympus OM, como este OM Zuiko 50 mm f/1,2 pueden emplearse sobre la nueva Lumix L10 

Más adelante, mientras hacemos pruebas de compatibilidad con el Olympus OM Zuiko 50 mm f/1,2 y el adaptador que me he llevado al efecto, el Sr. Tanaka pone énfasis repetidas veces, en el hecho de que la nueva L10 puede usar –igualmente mediante adaptador– los objetivos del sistema Leica-R…

Y por cierto, si: la L10 es compatible –mediante adaptador– con los objetivo Olympus OM, ajustando la opción a través de menú (al igual que con la L1), y como es lógico, en enfoque manual y en exposición manual y dentro de ciertos límites en automatismo de prioridad de abertura.

Y hablando de Leica, las primeras impresiones que me pueda causar el nuevo objetivo Vario-Elmarit 14-50 mm f/3,8-5,6 (equivalente a un 28-100 mm) interesan mucho al Sr. Tanaka… ¿Cuál es mi opinión acerca de lo que pueda pensar el que lo compare con un objetivo “en kit” como el 18-55 mm f/3,5-5,6 (equivalente a un 28-90 mm) “equivalente” que se entrega con, por ejemplo, una EOS 400D?

Desde luego, ni la apariencia ni el tacto tienen mucho que ver. A diferencia del objetivo de Canon citado, el tacto del Vario-Elmarit es tan firme y libre de juegos como su hermano mayor el Vario-Elmarit 14-50 mm f/2,8-3,5, y al igual que este, incorpora el sistema de estabilización Mega O.I.S. con el conmutador sobre el barrilete.
El aspecto, de mucha calidad, resulta quizá de estética demasiado lineal, excesivamente sobria, quizá por comparación con este segundo objetivo, al carecer el nuevo del aro de diafragmas sobre el barrilete.

El Sr. Tanaka me indica que el diseño del Vario-Elmarit 14-50 mm f/3,8-5,6 es totalmente nuevo. Desde luego, no es ningún “juguete” pues está compuesto por 15 lentes en 11 grupos, con dos elementos aesféricos y dos en vidrio ED de baja dispersión. Pesa 434 gramos incorpora diafragma de 7 palas y enfoca a 29 cm, distancia a la que ofrece una escala de reproducción de 0,42 x.

Al Sr. Tanaka le interesa mucho mi opinión acerca de las dos ruedas de mando (anterior y posterior), así como de las botoneras.
Quizá haga bien en llamar mi atención hacia ese aspecto, pues debo confesar que se me había escapado…
El tacto de ambas ruedas es muy bueno, claro, firme, pero amortiguado, suave. Quizá haya que explorar si no quedan demasiado “enrasadas” con el cuerpo de la L10…

Respecto a las botoneras posteriores, reconozco mi fallo– ¿o no?: no percibo nada especial, quizá simplemente porque todo es correcto, o porque la atención me la roba continuamente la pantalla, el monitor de la L10…

Esa pantalla, junto con los modos en Live-View es uno de los puntos fuertes de la L10. De hecho, me pregunto si el sistema de pantalla orientable que se deja entrever en las fotografías de la Olympus EP-1 no será el mismo.

Tal como he comentado antes, se puede orientar en prácticamente cualquier dirección, e incluso “darse la vuelta” por completo a fin de ocultarla y protegerla.
La imagen es nítida y luminosa, con colores intensos, y los menús muy claros y comprensibles, si bien hago constar al Sr. Tanaka que un par de términos del menú en español, no son correctos.
Ello parece preocuparle sutilmente. ¿Será que no es tan fácil como pensamos corregir unas líneas de código en un firmware?
No debe serlo, pues cuando le comento la posibilidad de que se asigne al botón “Function” la de pasar al “RAW instantáneo” (Como en la Pentax K10), le gusta la idea, le sorprende un poco, sonríe y dice ¡“next model”!

Si bien en la L10 se utilizan evidentemente módulos de Olympus para la caja de espejo, el sistema de limpieza de polvo y probablemente el visor de pentaespejos, el Sr. Tanaka está muy interesado en comentarme que el visor es un punto (el doble) más luminoso que el de la L1. Igualmente lo está en conocer mi opinión respecto al hecho de entregar de serie el ocular accesorio de aumento.

Hago mis pruebas, y el Sr. Tanaka toma notas rápidamente mientras le comento, política pero sinceramente, que personalmente prefiero una imagen de visor algo más pequeña pero más “pura” y que una lente accesoria aumenta el tamaño pero también puede introducir leves pérdidas de calidad.
Y la calidad de visión me pareció… “adecuada”: similar, lógicamente, a la de una Olympus E-510 o E-410.
El sonido y “feeling” del disparo, es muy similar al de uno de los modelos arriba citados.

Un Live-View especial

Filosófica, y prácticamente, el modo de Live-View de la L10 es muy distinto del disponible en las cámaras Panasonic , Olympus y Leica disponibles hasta la fecha, y cabe hacerse dos preguntas:
¿Empleará la Olympus EP-1 este mismo captor?
Y si así es, ¿implementará las mismas nuevas funciones de la L10?

Dicho de forma muy rápida y simplificada el funcionamiento es el siguiente:
En el modo Live-View, una vez levantado el espejo, abierto el obturador y activo el captor Live-MOS (nada “especial” hasta ahora), la L10… ¡pasa a comportarse con todo el potencial de –por ejemplo– una Panasonic FZ18!

La consecuencia más importante es que la L10 ofrece lo que Panasonic viene en denominar “Contrast AF”. Este “autoenfoque de contraste” es el mismo que emplean las cámaras digitales no réflex: el sistema explota el análisis de contraste sobre la imagen generada por el propio captor.
¿Que significa esto en la L10? Pues nada más y nada menos que se dispone de autoenfoque en el modo de Live-View, a espejo levantado.
A ello se suma que se pasa de los tres puntos de enfoque en sistema réflex a los 11 en modo Live-View. Ni que decir tiene que esos 11 puntos pueden ponerse “ a funcionar” con distintas combinaciones: zona amplia, automático, centrado, puntual, rápido, etc.

Otra ventaja adicional es que –siempre en comparación con las otras cámaras Panasonic, Olympus y Leica en Live-View, es que, gracias a poder realizar el autoenfoque a espejo levantado, la secuencia final de disparo requiere un movimiento de espejo menos que el de las cámaras tantas veces citadas: dos en lugar de tres.

Aunque este aspecto del autoenfoque es el más llamativo, no hay que olvidar que la L10, siendo fiel a la filosofía citada al comienzo de este artículo, ofrece cosas hasta ahora no disponibles en el “mundo réflex”.
Entre ellas figuran opciones ya familiares a los usuarios de cámaras compactas y EVF de Panasonic: ajuste ISO automático para sujetos en movimiento, detección facial en la toma, selección automática del modo de escena…
En suma: la L10 ofrece lo mejor del mundo réflex sumado a lo mejor del mundo EVF.

Y sin embargo…
Existe un detalle intrigante, una “mosca en la sopa”, y es que el modo de “Contrast AF” ¡no estará disponible ni con el objetivo Leica D Vario-Elmarit 14-50 mm f/2,8-3,5 Asph ni con el Leica D Summarit 25 mm f/1,4 Asph!
Si lo será con el nuevo Vario-Elmarit 14-50 mm f/3,8-5,6 y con el Leica D Vario-Elmarit 14-150 mm f/3,5-5,6 Asph presentado en la pasada Photokina.
¿Por qué no, precisamente con los dos objetivos disponibles de “categoría superior”?

Le comenté mi extrañeza y preocupación al Sr. Tanaka, e inicialmente me contestó que “no les preocupaba excesivamente, pues no disponían de una línea muy extensa de objetivos anteriores”.
Eso me hace pensar que –decididamente– piensan ampliar notablemente la línea de objetivos en un futuro, y de hecho ya tienen en cartera un nuevo Macro 45 mm f/2.

Dándole vueltas al tema, el Sr. Tanaka comenta que debe ser por cuestión de numero de contactos en la montura, pero una rápida comparación con mi E-330 nos permite comprobar que es exactamente el mismo.
Esto es un tema a investigar, pero me parece un tanto absurdo que se comience a “romper” el protocolo 4/3 tan pronto… ¿harán o no harán “Contrast AF” los objetivos de otros fabricantes?
No se sabe, en el momento de escribir este artículo, pero, puesto que el motor de enfoque va en los objetivos, no encuentro, tampoco en este momento, una explicación técnica lógica. Esperemos que no sea de marketing.

17h 30 Nota: un experto en el sistema Cuatro Tercios, nos comenta: ..."Yo creo que el no poder funcionar con objetivos que no estén preparados para ello se puede deber a que al funcionar con un módulo de enfoque de los habituales, la camara “prueba” hacia una dirección (adelanta o atrás) buscando un punto de contraste. Sería probable que este tipo de enfoque por contraste necesite saber en qué posición se encuentra el conjunto de lentes responsable del enfoque y que por tanto se necesite una circuitería específica y dedicada para ello, los objetivos que no la tienen no podrían funcionar con este nuevo sistema. En cuanto a los conectores, no sería necesaria la inclusión de nuevos conectores: con los utilizados para indicar la focal del objetivo bastarían"….

Cuando dispongamos de una unidad de prueba de este muy interesante modelo, ¡vamos a tener muchas cosas que probar y comprobar!

Y, por razones de tiempo –la entrevista se ha extendido amablemente más allá de la hora prevista para su final– aquí debemos acabar.
Por razones de embargo, este artículo/entrevista verá la luz simultáneamente a la presentación oficial de la cámara Panasonic DMC Lumix L10, y por tanto, algunas de las preguntas que nos hacemos tendrán ya respuesta.
Parece, en todo caso, que Panasonic está dispuesta a innovar y saltar determinadas barreras existentes hasta la fecha entre las SLR digitales y las EVF. Esta refinada cámara debe posicionarse en precio, e inicialmente, la banda que se baraja es todavía bastante amplia, de entre los 1.000 y los 1.500 €.

30/0807 Nota: finalmente se ha fijado un PVPR de 1.290 € 

Nota importante: características, manejo, y otros muchos aspectos pueden diferir con las del modelo finalmente presentado el día 30 de agosto 

(*) Manager
SystemCamera Planning Team
Planning Group

Participaron igualmente: Samuel Andreo, Senior Product Manager Movie, DSC & Recording Media
Departamento de Marketing y Carla Ferrer, Ulled Comunicación – Gabinete de Prensa de Panasonic España

       

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