Fujifilm desvela la X-H1, la ‘mirrorless’ más potente de su Serie X

La nueva Fujifilm X-H1 se presenta como la cámara sin espejo más potente de la Serie X de la firma, por encima de las actuales X-Pro2 y X-T2, hasta la fecha los modelos de más alta gama de la serie.

X-H1 © Fujifilm
X-H1 © Fujifilm

Fujifilm retoma el estilo de esta última –cuerpo de estética “réflex” con visor en el centro– pero hipervitaminada, con un tamaño bastante más grande e importantes mejoras de rendimiento en su interior.

La compañía apuesta por el último sensor X-Trans CMOS III de formato APS-C con una resolución de 24,3 Mpx y ausencia de filtro paso bajo que ya encontramos en los modelos anteriores, que en combinación con el también último procesador de imagen X Processor Pro, ofrece el mismo rango de sensibilidades –ISO 200-12.800 nativos e ISO 100-51.200 forzados– que la X-T2 o X-Pro2.

Ningún cambio en estos aspectos, al igual que en el tiempo de obturación mínimo de 1/8.000 s –mecánico– o de 1/32.000 s –electrónico–. Tampoco en la velocidad de ráfaga, de hasta 14 fps con el obturador electrónico o de 11 fps con el mecánico. No obstante, el obturador es de nuevo diseño, y Fujifilm asegura que es el más silencioso de toda la Serie X.

X-H1 © Fujifilm
X-H1 © Fujifilm

Seguramente una de las novedades más importantes que trae la nueva X-H1 es la incorporación de un sistema de estabilización de 5 ejes integrado en el cuerpo –IBIS, In-Body Image Stabilization–, con hasta 5,5 pasos de compensación según la compañía, siempre que se usen objetivos Fujinon XF o XC sin estabilización de imagen –en caso contrario la compensación se reduce a 5 pasos como máximo–.

Para conseguir estas cifras, la compañía ha desarrollado un sistema específico en el que se combinan tres acelerómetros y tres sensores giroscópicos axiales con una potente capacidad de procesado capaz de evaluar hasta 10.000 cálculos cada segundo para corregir las posibles trepidaciones o vibraciones.

Se trata, pues, del primer modelo de la serie en optar por este tipo de estabilización, pues hasta la fecha se había optado por relegar dicha función a los sistemas ópticos. Un movimiento similar al que realizaron Panasonic o Sony en su momento, que empezaron estabilizando únicamente sus ópticas para sacar más adelante modelos con estabilización en el cuerpo.

Otra primicia en la Serie X es la incorporación de un modo de reducción de parpadeo. También se introducen mejoras en los algoritmos de AF, que amplían la apertura mínima de f/8 a f/11 para hacer uso del AF por detección de fase en ópticas como el XF 100-400 mm f/4,5-5,6 LM OIS WR cuando se hace uso del teleconvertidor XF 2X TC WR.

X-H1 © Fujifilm
X-H1 © Fujifilm

Otra significativa mejora es el nuevo visor electrónico, con un factor de aumento de 0,75x y una resolución de 3,69 millones de puntos, en línea con lo mejores visores que se encuentran actualmente en el mercado. El retardo de visualización es de 5 ms y su frecuencia de refresco, 100 fps.

En su posterior, encontramos una pantalla táctil ajustable de 3″ y 1,04 millones de puntos, valores idénticos a los de la X-T2 o X-Pro2. Sin embargo, el panel superior se ha incluido, al igual que la GFX de formato medio, una pequeña pantalla de cristal líquido de 1,28″ que muestra información de los parámetros básicos a simple vista y que ayuda a reducir el consumo global.

X-H1 © Fujifilm
X-H1 © Fujifilm

En cuando a la ergonomía, se ha añadido un botón AF-ON, para accionar el AF con el dedo pulgar sin despegarse de la cámara, y reservando el dedo índice para el disparador; además se ha ampliado el tamaño de algunos botones y se ha modificado el agarre de los diales para mejorar la operatividad general.

El cuerpo de la X-H1 es, como era de esperar, resistente al polvo y el agua, y está realizado en la misma aleación de magnesio que la X-T2, pero ahora un 25% más gruesa según la compañía. Es capaz de resistir hasta temperaturas de -10ºC y su estructura ha sido modificada para ofrecer una mejor resistencia a los impactos y torsiones. También se ha mejorado el revestimiento exterior, más resistente a los arañazos.

X-H1 © Fujifilm
X-H1 © Fujifilm

En cuanto a sus dimensiones, mide aproximadamente 14 x 9,7 cm, con una profundidad de 8,6 cm en su lado más grueso. Su peso es 623 g, que asciende a 673 g si incluimos la batería y la tarjeta de memoria de tipo SD –compatible UHS-II–. Esto supone un aumento del peso del 33% con respecto a la X-T2 –507 g con batería y tarjeta incluidas–.

Fujifilm también ofrece una empuñadura vertical para su X-H1 que, al igual que el cuerpo, es resistente al polvo y al agua. Tiene espacio para albergar dos baterías más, que se pueden usar en combinación con la batería principal del cuerpo, lo que permite aumentar la autonomía hasta 900 disparos.

La empuñadura incluye controles adicionales para su uso tanto en posición vertical como horizontal y, de forma similar a la X-T2, este grip opcional también puede usarse como modo de refuerzo para aumentar el rendimiento de la cámara, como en la velocidad de ráfaga o en el tiempo de retardo del obturador.

 

En cuanto al vídeo, es capaz de grabar FHD hasta 120 fps, UHD 4K a 30 fps y DCI 4K a 24 fps, con un flujo de datos de hasta 200 Mbps. Con el grip opcional, es posible aumentar el tiempo de grabación de vídeo 4K a 30 min. Fujifilm incluye un nuevo modo de simulación cinematográfica ETERNA, diseñado para ofrecer una mayor flexibilidad de las tomas en postproducción.

Fujinon MK-X 18-55 mm T/2,9 montado sobre la X-H1 con su grip opcional © Fujifilm
Fujinon MK-X 18-55 mm T/2,9 montado sobre la X-H1 con su grip opcional © Fujifilm

Al Wi-Fi ya disponible en la X-T2 se suma ahora también la conectividad Bluetooth –en su modalidad BLE de bajo consumo–. También encontramos un puerto USB 3.0 y un micro HDMI, así como un nuevo micrófono de altas prestaciones.

X-H1 © Fujifilm
X-H1 © Fujifilm

Finalmente, la compañía también ha desvelado sus nuevos desarrollos de ópticas para la Serie X, entre los que se encontrarían un teleobjetivo extra luminoso –Fujinon XF 200 mm f/2 R LM OIS WR– y un zoom ultra gran angular –Fujinon XF 8-16 mm f/2,8 R WR–. Sus distancias focales equivalentes en paso universal serían, respectivamente, de 300 mm y 12-24 mm.

La Fujifilm X-H1 estará disponible el próximo 1 marzo de 2018 a un precio de 1.900 € –solo cuerpo– o de 2.200 € en combinación con la empuñadura –referencia VPB-XH1–, cuyo coste por separado será de 330 €.

Más información en la nota de prensa oficial y en la página de producto de la Fujifilm X-H1.

3 Comentarios

  1. El diseño de la cámara empieza a presentar problemas. Un ejemplo: se molestan en poner una amplia rueda de selección de tiempos, o un aro para controla la abertura en los objetivos, y gastan un espacio grande en colocar una pantalla LCD que muestra… ¡tiempos y abertura!

    Al final hay demasiados botones por todas partes, demasiadas ruedas, y nada está en su sitio porque no cabe todo, hay superposiciones, redundancias, etc. En suma: son interfaces mal pensadas.

    Mis preferencias van por controles separados para las funciones “de ordenador” y las fotográficas. Las primeras se pueden controlar con pantalla táctil o un joystick, y las segundas con mandos físicos (parámetros principales: tiempos, abertura, ISO y compensación de la exposición). Cuanto menos, mejor. Para la colocación de los mandos, ergonomía. Me temo que Fuji es justo lo contrario.

    • Hola Rubén. Evidentemente, la ergonomía es, en su mayor parte, una cuestión de gustos y preferencias. Sin embargo, la ergonomía de las cámaras de Fujifilm goza justamente de una opinión más bien positiva entre la mayoría de sus usuarios, siendo este uno de los puntos fuertes de la firma, aunque entendemos que en tu caso prefieras otra disposición. Afortunadamente, cada vez existen más opciones para los usuarios en este aspecto, cada fabricante imprimiendo su sello particular. Un saludo.

  2. Raphaël:

    Por supuesto, tienes razón: la prueba del algodón es el éxito del sistema y la satisfacción de sus usuarios.

    Mi comentario era más bien general, y de preferencias personales, aunque FujiFilm es un buen ejemplo. La duplicación de información en las ruedas-pantallas es un caso, pero la presencia de un joystick y una cruceta es otro. Y hay muchos más. Afecta a muchos fabricantes en mayor o menor medida. En general me parecen diseños poco eficientes (aunque eficaces) y que tienen efectos (para mí) en la ergonomía de los equipos.

    Otro problema generalizado es el del tamaño. Para usos profesionales, en muchos casos, puede no ser un problema, o no el principal, pero para la fotografía de aficionado, de viajes, casual, sí lo es, sobre todo con la creciente competencia de los teléfonos, con cámaras cada vez mejores. Es otro error generalizado, en teoría, de los fabricantes. Lo ideal sería ofrecer equipos superpequeños, que hagan lo que un teléfono no puede. El sistema mirrorless de Nikon o aquellas cámaras Q de Pentax, o cosas similares, deberían haber sido el camino a seguir. Y sin embargo, el público no las acogió bien.

    El tercero es que los fabricantes de cámaras se han desentendido de la impresión doméstica, muy importante para fomentar el uso de las cámaras. Cuando se han involucrado (Canon) han insistido en las impresoras de chorro de tinta, un método adecuado para algunos usos pero que ha fracasado en lo relativo a impresión doméstica (es el que se usa, porque no hay otro… pero pocos imprimen en casa). Aquí Fuji tampoco ha apretado el acelerador, y solo tímidamente ofrece “impresoras” Instax, con tamaños muy pequeños.

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