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Resulta de todo punto innecesario recordar al lector habitual de nuestro medio la importancia que una buena óptica tiene en la captación de la imagen más apropiada para los fines de cada proyecto. Al fin y al cabo, el análisis y las pruebas rigurosas de todo tipo de objetivos forman parte del ADN de esta publicación. Las ópticas cinematográficas no difieren de las fotográficas en ese sentido. Desde el punto de vista más simplista y estricto, una cámara no es más que una caja diseñada para mantener al sensor en la oscuridad.

Introducción

En efecto, a día de hoy, la calidad y prestaciones específicas de cada sensor marcan una notable diferencia con respecto a otros. Pero cuando la filmación en cine estaba exclusivamente limitada a la impresión en emulsiones fotoquímicas, la única diferencia real que el espectador terminaba encontrando –entre un sistema de cámara y otro– era la correspondiente a las ópticas que se habían utilizado para capturar la imagen.

Óptica ARRI/Zeiss Master Prime 100mm T1.3 montada sobre una ARRI ALEXA SXT.
Óptica ARRI/Zeiss Master Prime 100 mm T/1,3 montada sobre una ARRI ALEXA SXT.

Pese al empeño en vendernos lo contrario por parte de algunos departamentos de marketing, los buenos objetivos no surgen por accidente. Son el resultado de un proceso de diseño experto e intencionado, de la extrema atención al detalle en la formulación y fabricación del vidrio, de un gigantesco esfuerzo en investigación y desarrollo de revestimientos y de una altísima precisión en la montura y alineamiento de los elementos que lo conforman. La ciencia infusa y la generación espontánea brillan aquí por su ausencia.

Bausch & Lomb fue fabricante de ópticas desde 1915 hasta mediados de los años 80.Sus Super Baltar fabricadas entre los años 50 y los 70 son algunas de las ópticas de cine "vintage" más apreciadas por directores de fotografía de todo el mundo.
Bausch & Lomb fue fabricante de ópticas desde 1915 hasta mediados de los años 80. Sus Super Baltar, fabricadas entre los años 50 y los 70, son algunas de las ópticas de cine “vintage” más apreciadas por directores de fotografía de todo el mundo por su agradable calidez y suavidad en la reproducción de los tonos de piel.

Dejemos algo claro desde el principio: una vieja óptica fotográfica muy asequible comprada en eBay jamás proporcionará los resultados óptimos de resolución, rendimiento cromático, nitidez y contraste de una Primo de Panavision, una Master Prime de ARRI/Zeiss, una Cooke 5/i, una Leica Summilux-C, una Angénieux Optimo, una Fujinon HK, una Canon CN o una Schneider Xenar I y mucho menos se acercará a sus niveles de operatividad y facilidad de uso en un entorno profesional.

Samyang XEEN, Rodolfo Biber

No obstante, cuando lo que se busca es obtener una serie de efectos creativos muy marcados o asociados a un período histórico concreto, es perfectamente plausible que lo que precisemos sea usar un conjunto de viejas Super Baltar o de Panchros o de Standard Superspeeds, por citar sólo tres ejemplos. La historia que queremos contar, como no nos cansamos de repetir, es la que nos debe guiar en la elección del equipo. Las ópticas no son una excepción a esta máxima.

Óptica anamórfica Panavision Primo 70 65mm T2 montada sobre la nueva Panavision Millennium DXL
Óptica anamórfica Panavision Primo 70 65 mm T/2 montada sobre la nueva Panavision Millennium DXL

Puede ser de utilidad realizar una preselección de las mejores opciones que nos podemos permitir antes de comenzar la preparación de un proyecto. Si ponemos una mala óptica en la mejor cámara posible el resultado será nefasto. En cambio, colocar una óptica de alta calidad en una cámara digna pero no tan buena, siempre dará lugar a los mejores resultados posibles con esa cámara. Existe un amplio número de ópticas de alta calidad disponible en las empresas de alquiler –no necesariamente limitado a las que hemos mencionado con anterioridad– de uso idóneo para cinematografía digital.

Óptica anamórfica Hawk de Vantage
Óptica anamórfica Hawk de Vantage

Dicho esto, no debemos permitir que los árboles nos impidan ver el bosque. Hay una multitud de consideraciones ajenas a la calidad que también entran en juego antes de decidirse por un conjunto de ópticas específico. ¿Estamos dispuestos a sacrificar a tres eléctricos o a los mejores grips disponibles con tal de contar con el mejor objetivo posible? La respuesta depende de cada uno, pero nos atrevemos a sugerir que, en la mayoría de los casos, la respuesta debería ser una rotunda negativa. Obtener la mejor calidad de imagen de una escena iluminada de forma chapucera no contribuirá en absoluto a mejorar la percepción del espectador ni al desarrollo coherente de la trama.

Características a considerar a la hora de evaluar la calidad de una óptica

Resolución

¿Cuánto detalle fino es capaz de resolver un objetivo? Como hemos visto en artículos anteriores, la MTF es la función que determina la transferencia de contraste de la escena al sensor de cámara. El diseño óptico, el diseño mecánico, los revestimientos y la calidad de los elementos contribuyen a la resolución general de una óptica. La cinematografía digital demanda algunos de los criterios de diseño más exigentes que existen. Mientras la proyección fotoquímica hace mucho que fijó unos niveles de resolución y de calidad aceptados universalmente, la cinematografía digital continúa incrementando su resolución de manera –por ahora– constante.

Carta de resolución DSC Cam Align RS SW
Carta de resolución DSC Cam Align RS SW

Las ópticas de cine, al igual que las fotográficas, se diseñan para proporcionar un rendimiento óptimo a una abertura de diafragma específica –a menudo situada entre T/2,8 y T/5,6– dependiendo del modelo y de la filosofía de fabricación de la marca concreta de la que se trate. El comportamiento de las ópticas puede empeorar ligeramente con aperturas superiores o inferiores a la óptima y, como de costumbre en valores muy cerrados, la difracción hace acto de presencia con el consiguiente –e importante– decrecimiento de resolución y rendimiento en las mismas.

Luminosidad

Óptica Cooke 5/i 100mm T1.4. Nótese la escala de números T en el anillo de diafragma.
Óptica Cooke 5/i 100mm T1.4. Nótese la escala de números T en el anillo de diafragma.

¿Cuál es la abertura máxima de diafragma que nos puede ofrecer la óptica? ¿Cuáles son las características de la imagen a esa apertura? Como sabemos, en las ópticas de cine, los pasos de apertura se miden en números T –la T significa “transmisión”–. En lugar de emplear valores meramente teóricos obtenidos en la fase de diseño por ordenador –los conocidos números f–, los números T se miden y se calibran a partir de ópticas ya fabricadas, con fotómetros industriales especializados.

Por ese motivo y porque tienen en cuenta la verdadera transmisión total de luz –y la cantidad que se pierde en el interior del bloque óptico por gran cantidad de motivos– son mucho más precisos y fiables que los valores que encontramos en ópticas fotográficas. Los juegos de ópticas de cine se diseñan para tener –en su mayor parte– aberturas máximas idénticas para que el director de fotografía no tenga que estar preocupándose por iluminar teniendo en cuenta cuál es la óptica menos luminosa con la que va a contar en cada secuencia. Asimismo, la citada fiabilidad del número T implica que podemos combinar ópticas de diferentes fabricantes sin llevarnos desagradables sorpresas que rompan la ilusión de continuidad de la profundidad de campo en el espectador.

ARRI Prime DNA 80mm T1.9 y Prime 65 S 35mm T2.5, diseñadas para el formato de 65mm de la ALEXA 65
ARRI Prime DNA 80mm T/1,9 y Prime 65 S 35 mm T/2,5, diseñadas para el formato de 65 mm de la ALEXA 65

En nuestro próximo artículo continuaremos enumerando las prestaciones que debemos considerar a la hora de elegir un conjunto u otro de ópticas para nuestros proyectos cinematográficos.

5 Comentarios

  1. Si pueden escriban algo sobre los elementos internos y su distribución dentro de la estructura interna del objetivo, pues leo con frecuencia que los fabricantes anuncian sus productos mencionando que sus objetivos están formados por 12 elementos ó 8, ó 10, ó 7 así más o menos y no comprendo que me quieren decir con esto, saludos…

    • Hola Jesús, aunque quizá a lo largo de la serie Julio Gómez se extienda sobre el tema, le avanzamos ya algo, pues en el fondo es más sencillo de lo que parece. Un objetivo está compuesto por distintas lentes –aunque podríamos encontrar un objetivo compuesto por solo una de ellas– y por ello es incorrecto, como se viene escribiendo con frecuencia referirnos a un objetivo como “un lente” (y no digamos “cristal”, “cristalitos”, etc…) traduciendo de forma simplista del inglés “lens”. Desde muy pronto en la historia de la óptica se aprendió que podía resultar interesante “pegar” entre sí, adherir dos lentes, de distinto tipo de vidrio óptico. Con ello, se evita un paso de vidrio a aire y de aire a vidrio, lo cual dependiendo del esquema general, puede ser ventajoso. Para que podamos adherirlas las caras correspondientes deben tener el mismo radio de curvatura. Antiguamente se empleaban adhesivos naturales orgánicos –como el Bálsamo del Canadá– y hoy en día suelen ser acrílicos, “curados” por radiación ultravioleta.
      Por poner un ejemplo, el esquema de un Tessar de Carl Zeiss –un objetivo clásico por excelencia– es un esquema típico de cuatro lentes de las cuales dos de ellas van pegadas para formar un grupo: es un objetivo de “cuatro lentes en tres grupos”. Que una sola lente sea un “grupo” supone una cierta licencia poética, pero vale para entendernos en óptica. ¿Pueden ir pegadas más de dos lentes? La realidad es que si, pero no es lo más frecuente.

      • gracias, Valentin… es un tema que me interesa mucho y a veces no tengo muchas posibilidades de investigarlo, este sitio es mi principal fuente de consulta… gracias una vez mas… saludos desde la habana

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