La industria de la electrónica de consumo –la misma que todos los años, en enero, presenta diez millones de lavadoras, neveras y demás electrodomésticos inteligentes en el CES de Las Vegas para que más de tres cuartas partes de los mismos hayan desaparecido en la siguiente edición dado su nefasto récord de ineficacia– lleva un lustro intentando volver a exprimir el mercado de los aparatos de televisión.

Tras el sonado fracaso de los paneles 3D –con independencia de lo que opinemos sobre la tecnología en sí misma, el mercado para 3D en el hogar está muerto y enterrado en estos momentos– se encuentra inmersa en la migración desde la televisión en Alta Definición High Definition Television HDTV– a la televisión en Ultra Alta Definición Ultra High Definition TelevisionUHDTV–.

La tecnología de paneles OLED facilita el incremento del intervalo tonal en los más recientes televisores de consumo.
La tecnología de paneles OLED facilita el incremento del intervalo tonal en los más recientes televisores de consumo.

Además de los –en extremo discutibles– beneficios del incremento de resolución en pantallas de los tamaños que es posible meter en nuestros salones, dicha UHDTV también pretende incorporar mejoras visuales adicionales –y, estas sí, muy notables a ojos vista– como un Intervalo Tonal SuperiorHigher Dynamic Range o HDR– y un Amplio Gamut de Color –Wide Color Gamut o WCG–.

La recepción por parte del público general ante estas mejoras ha sido muy positiva –como es lógico teniendo en cuenta que sus efectos son inmediatamente reconocibles por cualquier persona– lo que a su vez ha estimulado a los diferentes fabricantes de este tipo de bienes de consumo a introducir una variedad de ellos en el mercado con diferentes niveles y capacidades. Como es habitual, también han inducido a la confusión en el consumidor medio sobre las características y prestaciones de los dispositivos, los estándares aplicables a los distintos sistemas y sus compatibilidades.

La tecnología HDR permite aprovechar una parte mucho mayor de la latitud de las cámaras de cine actuales para tener detalle tanto en los contraluces como en los fondos luminosos sin necesidad de iluminación extra. © ARRI.
La tecnología HDR permite aprovechar una parte mucho mayor de la latitud de las cámaras de cine actuales para tener detalle tanto en los contraluces como en los fondos luminosos sin necesidad de iluminación extra. © ARRI.

Desde el punto de vista de los creadores de contenidos, este nuevo desafío requiere no sólo conocer cuáles son los fundamentos de una nueva tecnología de visualización –de cara al etalonaje del metraje rodado con vistas a sus proyecciones o emisión en HDR– sino también qué influencia puede tener su generalización en la planificación y rodaje de dicho metraje.

Partamos del hecho –sobradamente conocido– de que todas las cámaras de cine de uso profesional y de gama media-alta del mercado capturan con la latitud suficiente para ser consideradas HDR –algunas desde hace casi una década–, por lo que las posibles consideraciones al respecto tienen más que ver con el desarrollo del flujo de trabajo más eficiente posible –en el que, como veremos, toda la industria aún se encuentra en pañales–.

El objetivo de esta nueva serie de artículos no es otro que el de aclarar conceptos para comprender mejor cuáles pueden ser las múltiples posibilidades que esta nueva tecnología –que ha llegado para quedarse– nos ofrece y qué consecuencias puede tener en nuestro día a día. Por todos ello, comenzaremos por explicar en primer lugar en qué consiste el HDR desde el punto de vista de la visualización. Únicamente entonces podremos aventurarnos en una serie de breves recomendaciones para la filmación.

Capacidades posibles de los sistemas UHDTV

Un sistema UHDTV incorpora una serie concreta de tecnologías avanzadas. Entre ellas, resumimos a continuación las más destacables.

Señal de vídeo en ultra alta resolución (UHD)

El incremento espacial de la resolución fue –en un principio– la prestación más publicitada de los dispositivos UHDTV de primera generación. La resolución nativa de un monitor o de una televisión UHD debería ser de 3.840 x 2.160 píxeles –en el caso de una especificación 4K DCI sería de 4.096 x 2.160 píxeles–. Este valor supera en cuatro veces al número total de píxeles que produce un dispositivo de HDTV, de 1.920 x 1.080 píxeles.

Comparativa entre resoluciones estandarizadas.
Comparativa entre resoluciones estandarizadas.

No obstante, semejante ventaja sólo es plenamente apreciable en imágenes fijas. Como ya hemos indicado en otras ocasiones, el director de fotografía Steve Yedlin de ASC, ha demostrado de forma empírica y categórica –como en estos vídeos– que la percepción de imágenes en movimiento proyectadas de forma correcta –hasta en pantallas de 70 m de diagonal– no mejora en absoluto a partir de valores de resolución de 1,8 K. Por si esto fuera poco, la mejora de la resolución visible en monitores o televisores caseros es inapreciable –en la mayoría de los casos–también con imágenes fijas. Este último fenómeno se debe a las limitaciones de la agudeza visual humana, en combinación con el tamaño de la pantalla y la distancia de visionado.

Intervalo Tonal Alto (HDR)

El intervalo tonal de un monitor o de una televisión se refiere a sus valores de luminancia, las cantidades de luz máximas y mínimas que tales dispositivos son capaces de generar. Por lo tanto, el intervalo tonal alto es la capacidad para representar grandes variaciones de luminancia en la señal de vídeo. Desde valores muy oscuros –de 0,00005 nits hasta valores muy luminosos –superiores a las 1000 nits–. Recordemos que un nit es el equivalente a una candela por metro cuadrado, siendo esta última la medida usada en el Sistema Internacional de Unidades (SI).

Los sistemas previos, denominados como de Intervalo Tonal EstándarStandard Dynamic Range o SDR– soportan valores de luminancia limitados por lo general a rangos de entre 0,0002 nits y 100 nits. El HDR no sólo crea blancos más brillantes, sino también negros más profundos y colores más saturados que se parecen mucho más a las imágenes que contemplamos en el mundo real –siempre que la escena en cuestión contenga semejante latitud–.

Clásica imagen que se beneficia del uso de un panel HDR. Tenga en cuenta el lector que la estará viendo con toda probabilidad en un monitor SDR. ©ARRI.
Clásica imagen que se beneficia del uso de un panel HDR. Tenga en cuenta el lector que la estará viendo con toda probabilidad en un monitor SDR. ©ARRI.

La calidad de imagen mejorada por medio del HDR se puede apreciar en cualquier condición de visionado. Es muy importante remarcar que existe una amplia gama de dispositivos que se ofertan como «HDR» meramente a causa de su valor máximo de luminancia expresado en nits. Pero si el valor mínimo no es de 0,00005 nits, podemos encontrarnos ante un monitor SDR al que sólo se le ha incrementado sobremanera la luminosidad. Los negros están levantados y no son negros, sino grises y el intérnalo tonal no se ha incrementado en absoluto con respecto a un dispositivo estándar SDR. A esto en mi pueblo se le llamaba estafa, y está a la orden del día. Seamos cautos antes de caer en una trampa tan burda.

Gamut de Color Amplio (WCG)

El gamut de color de un monitor o de un televisor indica el nivel de saturación y el número de colores que ese dispositivo es capaz de producir. El Gamut de Color Amplio –WGC– representa la capacidad de mostrar imágenes con un rango de colores superior a aquel que soportan los sistemas convencionales de vídeo, que hasta ahora se han basado en los espacios de color de las normas BT.709 (HD) y BT.601 (SD).

Comparativas entre espacios de color en diagramas de cromaticidad CIE.
Comparativas entre espacios de color en diagramas de cromaticidad CIE.

Esos espacios contienen apenas un pequeño porcentaje –alrededor del 33,5%– de todos los valores de cromaticidad visible del diagrama CIE 1976. Con ellos queda toda una gran gama de colores visibles que no se pueden representar en pantallas SDTV o HDTV.

Ejemplos de algunos archivos de aspecto -correspondientes a diferentes normas de espacios de color- configurables para las salidas SDI en la ARRI ALEXA SXT.
Ejemplos de algunos archivos de aspecto -correspondientes a diferentes normas de espacios de color- configurables para las salidas SDI en la ARRI ALEXA SXT.

Espacios superiores como el DCI-P3 y el BT.2020 son capaces de mostrar un juego mucho mayor de colores visibles –alrededor de un 41,8% y un 57,3%, respectivamente–. Por eso, las pantallas que pueden producir la mayoría de esos espacios de color ofrecen un contenido más colorido y realista. Las especificaciones de UHD requieren un espacio de color más amplio, generando colores más vívidos y con una gradación más detallada que en el caso de los dispositivos HDTV. En nuestro siguiente artículo, analizaremos estos valores con detalle.

1 Comentario

  1. Sí que es interesante, sí. Lo seguiré con mucha atención. Gracias a Julio Gómez, autor, y a ‘Fotochismes’, transmisor. (El transmisor es un instrumento que capta la variable en proceso y la transmite a distancia a un instrumento indicador o controlador. Es un equipo que emite una señal, código o mensaje a través de un medio. Para lograr una sesión de comunicación se requiere: un transmisor, un medio y un receptor)

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