Leica M9 Titan: primer análisis

Un día antes de la inauguración de la Photokina de 2010 se ha presentado una Leica M9 con acabado en titanio, diseñada por Walter de’Silva, reputado jefe de diseño italiano del grupo Volkswagen. El precio es de unos 22.000 euros por unidad, y se producirán 500 de ellas (los pedidos iniciales ya han cubierto con creces esa cifra), lo que proporcionará a Leica 11 millones de euros en ingresos.

Las diferencias con la M9 convencional son, a primera vista, básicamente estéticos. Puede suponer un coste adicional el trabajo sobre titanio, y el cristal de zafiro que protege la pantalla trasera, además de la remuneración de de’Silva, pero las innovaciones tecnológicas parecen por lo demás mínimas.

Leica hace publicidad del nuevo sistema de iluminación de las líneas de encuadre, pero la verdad es que el complejo mecanismo que proyecta dichas líneas sobre el visor a partir de unas máscaras es el mismo de siempre. Se ha sustituido una ventana que introduce luz natural por una fuente luminosa artificial interna basada en un LED rojo.


Un largo proceso que se materializa ya en la caja de presentación


Arriba, el cuerpo de una Leica M8 y abajo el de la M9. Si los comparamos con el nuevo de la M9 de titanio (más arriba), podremos observar las diferencias.

En el documento con el "making-off" (Se iniciará descarga de PDF) de la cámara pueden verse diversos prototipos elaborados por el equipo de de’Silva, y si lo interpretamos bien, Leica ha estado investigando la posibilidad de sustituir la cubierta superior en una pieza de latón moldeado por un cuerpo en una o dos piezas de magnesio que se cierran en la parte superior con una lámina (prototipos números 2 y 5), aunque ello supondría problemas de aislamiento ambiental.
También han ensayado la posibilidad de emplear lineas más curvas (prototipo número 1), o de facilitar un mejor agarre sin necesidad de grip auxiliar (prototipos 3 y 4). Sin embargo, el modelo final no aplica ninguna de estas ideas, y la cubierta superior tiene exactamente las lineas de la M8 (sin el "escalón" estético del lado derecho de la M9), pero sin ventana para iluminación de las líneas de encuadre y sin pequeño panel superior de información circular.


La nueva M9 en titanio sí incorpora una especie de grip metálico, y una parte trasera parcialmente metalizada, precisamente en el lugar en el que la mano agarra la cámara.



Hay otros detalles menores, como el acabado superficial de la rueda de control trasera, o de los pulsadores incluidos en ella; el logotipo de Leica (ahora más grande y curvado, siguiendo el estilo de los logos de de’Silva); el botón de accionado del obturador, que ya no incluye rosca para cables de acción remota; los puntos de anclaje para correas, que se ven reducidos a uno solo (lateral); o la zapata de flash que pasa a incorporar una pieza protectora (en los prototipos, simplemente, desaparecía). Los controles de la cámara y la electrónica interior no han variado en lo más mínimo.

El titanio garantiza una sustancial reducción de peso (335 gramos frente a los 585 gramos de la M9 de serie, en ambos casos con batería), pero es menos elástico que el acero y menos ligero que el aluminio. Requiere además un tratamiento protector en su superficie. A pesar de todo, es un material cuyo nombre se emplea a menudo como argumento de venta en distintos productos.

Aunque Leica apunta que se trata de un ejercicio de diseño que, a diferencia de los prototipos de la industria automovilística, saldrá al mercado (en pequeñas cantidades), la osadía de los cambios es más bien, digamos, limitada. Algunas de las más rompedoras ideas de de’Silva se han quedado, de momento, en las maquetas y los dibujos.

Ver vídeo

En un video de la presentación de la cámara el propio Walter de’Silva señala, al final del mismo, que "I hope and I am convinced that in few months… or year… we can also… again to present some new products" (en español: "Yo espero y estoy convencido de que en pocos meses, o un año, estaremos en condiciones de presentar, una vez más, nuevos productos). Se deduce que de’Silva y su equipo han sido contratados para el diseño de otras cámaras o accesorios, que pueden estar relacionados o no con la linea M.

Nota del editor: obsérvese la sonrisa cómplice de Walter de’Silva mientras pronuncia esas palabras


El caso es que, si las cifras que circulan son correctas, en los primeros 10 meses de vida de la M9 se han fabricado y vendido unas 14.000 unidades, que suponen mucho más de lo que la empresa pensaba vender de la cámara a estas alturas (al parecer, es todo lo que estaba previsto para dos años, según el Brand Eins, revista alemana de negocios, número de octubre de 2010, artículo "Update Für Eine Ikone" de Harald Willenbrock). Ello a pesar de que la M9, como en su día la M8, ha tenido algunos problemas de fiabilidad referidos especialmente, pero no sólo, a la electrónica.

El principal argumento de venta de la M9 ha sido, sin duda, su sensor de formato 24x36mm, sin recorte alguno. La cámara aporta también una mayor capacidad de proceso de datos, al incorporar dos unidades de proceso de tipo DSP, que permiten no sólo trabajar con 18 millones de píxeles con la misma soltura con que la M8 lo hacía con 10, sino que además la M9 puede manejar archivos DNG que no comprimen la información a 8-bits, como hacía la M8 (si bien de forma no lineal). En cambio, el espaciado entre píxeles es el mismo en las dos cámaras (6,8 micras), y a pesar de las mejoras en el conversor analógico-digital y en los filtros de color, las ganancias en la relación señal-ruido y en extensión del rango tonal son marginales. En suma, el sensor de la M9 se parece más al de la M8 que al de la S2, también de Kodak, pero más avanzado.

Ver comparativa de los sensores a través de DxO Mark


Leica alardea de un desarrollo de la M9 y X1 en tiempo record. Una vez obtenido el sensor de Kodak con las especificaciones requeridas, el desarrollo de la electrónica y el software de la M9 se encargó a Jenoptik, la misma empresa encargada en su día de la M8. El desarrollo de la X1 estuvo a cargo, parece ser, de Kaoru Mokunaka, antiguo empleado de Panasonic (product manager y autor de algunas patentes para la empresa japonesa) y ahora de Leica, en Alemania. Todo apunta a que esta cámara, a diferencia de las M8 y M9, tiene una buena cantidad de componentes manufacturados en Asia. El caso es que, dejando a un lado buenos detalles de diseño, la X1 carece de alguna de las propiedades táctiles de las Leica tradicionales.

Ver artículo del experto Erwin Puts


Sea como sea, y a pesar del éxito de estos productos, está pendiente un ajuste en los mismos (cosa que ha ocurrido parcialmente con el modelo en negro de la X1). Leica también alimentó las expectativas de alguna "solución" digital para los objetivos R, que no se ha materializado. Todo ese cúmulo de expectativas frustradas explican la fría acogida de la M9 en versión titanio por parte de muchos usuarios de la marca, considerando además la falta de novedades sustanciales en la misma o las lógicas discrepancias sobre la calidad del cambio estético que propone. El documento publicado por Leica sobre el proceso de diseño de la cámara, y el hecho de que los contactos con de’Silva comenzaran en la primavera de 2009 indican que hay algo más que una superficial operación publicitaria diseñada para la Photokina.

Pensamos que son necesarios algunas mejoras en los productos actuales, y Leica no ha dado pinceladas sobre el cómo y el cuándo, aunque es lógico que no tengan prisa dado el éxito de ventas (a día de hoy todavía hay que esperar para conseguir una M9). Aún aceptando que la M9 Titanio en sí no es más que un ejercicio de diseño exterior, y que la parte estética es discutible (va en gustos), hay que reconocer que detrás de ella hay un trabajo que va más allá de la pura apariencia, y que apunta a cambios en la forma de construir la cámara (diseño de las piezas que la componen y materiales, afectando todo ello a la manufactura y al mantenimiento) y en su ergonomía (la idea de garantizar un mejor agarre), y quién sabe si también en el visor. Sobre qué llevará la próxima M en sus "tripas" poco podemos averiguar a partir de lo presentado en esta Photokina, pero sobre la dirección de las alteraciones en las formas sí podemos empezar a intuir algunas cosas, y no todas necesariamente negativas. Los tiempos cambian.

Ver vídeo con declaraciones de Stephan Daniel



       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.