Lumix G1: análisis

Realizar una presentación de un nuevo producto en el día inmediatamente previo a la Photokina ofrece sus ventajas y adolece de inconvenientes. Por un lado, permite una mayor extensión y profundidad, sobre todo si –como en el caso de la Panasonic Lumix DMC-G1– se dispone de unidades y tiempo para probarlas. Por otro lado, cuando comienza “la Kina”, la cosa suena a “antiguo” y tendemos a verlo como “cosa pasada”…

 

 

 


La nueva Lumix G1 para el Micro Cuatro Tercios: un seguro punto de atención en la Photokina 2008

Equivocadamente, pues la primera cámara viable para el nuevo Sistema Micro Cuatro Tercios (MFTS o M4/3) ha sido probablemente la novedad más llamativa de esta Photokina a nivel de fotografía popular, de consumo. Y así nos lo recordaban los numerosos carteles al efecto, distribuidos no solo por la feria sino también por toda la ciudad.


Arriba, una Lumix-L10, y abajo, una de las nuevas pequeñas Lumix G1

Para los más interesados en el potencial del nuevo M4/3 la nueva G1 de Panasonic ha representado probablemente la sorpresa de lo poco radical del modelo, al menos en lo que respecta a sus líneas exteriores: parece el cruce, resultado de una tórrida noche de verano, entre una FZ y una L-10.
Pequeña, si, pero no tan pequeña y en sus líneas, convencional.
Para este viaje… ¿hacían falta alforjas?



La conferencia de prensa para la presentación de la nueva Lumix G1 para el sistema Micro Cuatro Tercios se hizo acompañada de una espectacular acción tridimensional por la que el presentador iba "configurando" la cámara sus partes y sus funciones a partir de proyecciones translúcidas en múltiples planos d eun espacio oscurecido. Nuestras imágenes son un pobre reflejo de la belleza de la presentación


Este es el momento de la presentación en el que se hace referencia explícita a la compatibilidad del Micro Cuatro Tercios con todos los objetivos (y accesorios) disponibles para el Cuatro Tercios

El cuadro con todos los objetivos compatibles. Los expertos en Cuatro Tercios deben averiguar los nombres de los que fueron tapados con esa simple tira de cartulina.



Nuestra opinión particular es que la G1 es un modelo para una serie que tendrá proyección en el tiempo, pero que en cierta forma es de transición, como plataforma de prueba para las nuevas soluciones que implica y necesita el M4/3, unas conseguidas ya en este modelo y otras que parecen lejos de poder ser alcanzadas. Un particular ejemplo de ello es que esta G1 no incorpora modo de vídeo alguno, algo sorprendente, y la razón no es otra que ya está en preparación un modelo, para 2009, con funciones avanzadas de vídeo de alta definición.
Veamos, poco a poco, razones adicionales.

La G1 es la primera cámara para el M4/3 con óptica intercambiable y visor electrónico, esto es, estamos ante una “EVF” o más precisamente ante una “EVIL” y no ante una SLR.
Las ventajas principales que se le suponen a una cámara para el M4/3 serían, en principio, menor tamaño y peso unidos a mayor facilidad de manejo, óptica intercambiable, aspecto atractivo y ausencia de golpe de espejo.

A la izquierda el módulo de una SLR Cuatro Tercios y la derecha el correspondiente a una Micro Cuatro Tercios: el ahorro de volumen y de rígidamente interconectados y delicados componentes resulta evidente.


Para el fabricante, parte del atractivo estaría en ahorrarse los costes relacionados con el diseño manufactura y montaje del complicado sistema del espejo móvil propio de una SLR así como los del pentaprisma o pentaespejos, así como su delicado ajuste. También habrá un ahorro nada despreciable en la cantidad a emplear en el caro vidrio óptico especializado, por el menor diámetro de conjunto de las lentes de los objetivos, aunque eso es un factor algo menos importante.
A cambio de ello, el fabricante deberá emplear visores electrónicos de mucha más calidad y por el momento, mayor precio. Pero esas inversiones se amortizarán rápidamente.

De momento, la Panasonic G1, aunque apreciablemente más pequeña, ligera y barata que la SLR de la casa, la L-10, no es tan pequeña ligera y barata como podría pensarse para el radicalmente nuevo concepto M4/3: sus dimensiones oficiales son de 124 x 83,6 x 45,2 mm para 385 gramos de peso y unos 800 € de precio (kit), cuando una SLR como la Olympus E-420 obedece a unas dimensiones de 130 x 91 x 53 mm para 375 gramos de peso, con un precio, en kit, de 540 €. No es menos cierto que llegados a estos extremos cada milímetro cuenta. Como ya es sabido, las cámaras del M4/3 comparten tamaño de captor, o más concretamente diagonal del captor con las del Sistema Cuatro Tercios.

Ahora bien, dadas las características técnicas de este M4/3, sin módulo AF bajo un inexistente espejo y sin visor óptico, dos puntos claves nos preocupaban: calidad de imagen en el nuevo visor electrónico y rapidez del autoenfoque, que debería ser por “AF-Contrast”.

G1: Visor

Pues bien, en base a la experiencia de casi una jornada de intenso trabajo, estamos en disposición de afirmar que la G1 supera la prueba como suelen decir los anglosajones “ondeando banderas”.
El visor electrónico de 1.440.000 puntos, cobertura del 100% y un aumento de 1,4 x, el más avanzado de su clase hasta la fecha, ofrece una calidad de visión que rivaliza con la ofrecida por los modelos más sencillos de cámaras SLR para APS-C y Cuatro Tercios, si bien no con la de gamas más altas.

La imagen es grande, nítida, brillante, con amplios matices de color. La superposición (a voluntad) de información tal como histograma, ajustes de toma, etc. compensa las pequeñas pegas detectadas, que comentaremos algo más adelante. Los visores electrónicos de alta calidad están –por fin– aquí, A preguntas nuestras, un amable ingeniero de Panasonic nos comentó que el visor está diseñado y fabricado por ellos, y que a pesar de su tamaño y resolución el consumo se ha conseguido mantener muy bajo. Desde luego, la batería de nuestra unidad de prueba aguantó toda la jornada con gallardía.


G1: autoenfoque por contraste

Segunda sorpresa grata: el sistema de enfoque por contraste de la G1 no adolece de nada de la premiosidad de los sistemas disponibles en otras marcas y modelos, si bien hay que considerar que en este segundo caso se trata de una solución secundaria y en la G1 no solo primaria sino vital.


Merced al diseño del nuevo captor Live-MOS de 12 megapíxeles y distinto medios de extracción de las cargas y la información, se consigue realmente una velocidad y precisión del autoenfoque que –de nuevo– rivaliza con los valores ofrecidos por los modelos de SLR populares.
La verdad es que no está nada mal, si sumamos –también en este caso– la amplia información ofrecida a través del visor, de los puntos de enfoque activos escogidos por el sistema dentro de los 23 disponibles o de la selección que le haya impuesto al sistema el usuario.
En suma, muy buen resultado, incluso con la modesta abertura de f/5,6 del zoom equivalente a un 90-400 mm, sorprendente por cierto por lo reducido de sus dimensiones. Aquí si que estamos “hablando” de las posibles bondades del M4/3.


G1: disparo

Al realizar nuestros primeros disparos con la G1 experimentamos nuestra primera decepción-sorpresa: el disparo no es silencioso, y el tiempo de oscurecimiento del visor, lo que en una SLR se llama “mirror blackout”, es notable por lo largo. Si se nos ocurre disparar en ráfaga, la cosa se pone fea, pues además, el tiempo de refresco del visor electrónico resulta insuficiente, y las imágenes sincopadas que vemos por el visor son caóticas. Si pretendemos seguir a un sujeto en movimiento… mejor olvidarlo. Al menos por el momento.

Deberíamos haberlo anticipado y no habríamos experimentado sorpresa:

Al tratarse de una cámara de visor electrónico, la imagen que nos muestra el mismo viene volcada desde el propio captor y para que éste reciba la imagen del objetivo… el obturador (planofocal en este caso) debe estar abierto. En el momento del disparo, el obturador debe, primero cerrarse, para acto seguido abrirse, realizar la exposición y volverse a cerrar.
Ese cierre previo, es el responsable del largo tiempo de oscurecimiento del visor, del retardo en el disparo en si y de un cierto “traca-traca” que recuerda negativamente al que se produce en las SLR al uso al disparar desde el modo Live-View.

¿Adiós al obturador?
La solución, aunque aparentemente evidente, no está todavía madura: la eliminación del obturador electromecánico, confiando el tiempo de exposición al propio captor. Aunque ello es ya posible, no ofrece por el momento las bondades necesarias, ya que –precisamente con sujetos en movimiento– la “obturación por el captor” produce, sobre todo en las altas luces, “barridos” indeseables de puntos de la imagen. Pero para un futuro, será la solución.
Panasonic y los otros fabricantes dentro del protocolo M4/3 tienen en este terreno una bonita patata caliente. Tendrán que ponerse a trabajar de firme.


Por otro lado, debe existir alguna razón técnica para que en posición de reposo de la cámara, el obturador, en lugar de quedar cerrado, quede abierto, dejando al desnudo el captor… y una de ellas es que las laminillas del obturador son más frágiles que el propio vidrio de zafiro del sistema SSWF que cubre el captor.


Afortunadamente, la G1 incorpora una versión miniaturizada pero aún más potente del eficiente sistema de prevención contra el polvo por ultrasonidos derivado del SSWF de Olympus, que ahora funciona a 50.000 ciclos/segundo en lugar de los 30.000 del sistema anterior.


G1: más acerca del visor

Relacionado con ello, el visor, dentro de lo brillante de sus soluciones y resultados, adolece de algunas pegas adicionales.
Así, el muy práctico sistema de detección del ojo junto al ocular, que apaga automáticamente el monitor externo, está colocado a u lado (el derecho) en lugar de abajo. Buena solución para hacer el cuerpo de cámara lo más bajo posible.

Pero la pega está en que si apartamos un poco el rostro (y el ojo) lateralmente, se desconecta el visor y nos quedamos “a oscuras”. Algo de parpadeo y un incremento en el ruido (solo visual) se produce en niveles bajos de luz y con luminarias no incandescentes.


G1: estética y acabados

Una cosa está clara y es que la G1 es una cámara “muy mona”. En todas las fotografías que ha suministrado Panasonic en las que aparece la nueva G1 (en los tres tonos disponibles: negro, rojo y azul) aparecen exclusivamente modelos femeninas. Otro tanto en las que aparecen manos, con excepción de la fotografía de los carteles… ¿es por tanto una cámara con las féminas como "target"?….

Puede ser, pero el dial selector de modos de enfoque, a nuestros ojos masculinos nos parece un espanto, un añadido, y al parecer es que así ha sido.
La cámara es simpática pero no original, desde luego, por mucho que se combine con mayor o menor fortuna rojo y azul con negro. Los acabados tanto acompañan, con plástico, tacto y juegos excesivos que confieren un toque un tanto “de juguete”, tanto para cuerpo de cámara como para los muy pequeños objetivos. ¿No será intencionado? Al tratarse de unidades de preproducción no podemos pecar de severos.

G1: Resultados

Como suele ser el caso en este tipo de presentaciones “touch and try” y “shooting tour”, se nos hace hincapié en que se tratas de unidades de preproducción, no definitivas. Por ello no se deben extraer conclusiones definitivas sobre todo en lo que se refiere a evaluación comparativa de resultados. Igualmente se nos pide –por ejemplo en este caso– que no se publiquen imágenes mayores que 640 x 480 píxeles (VGA) y por supuesto no “crops” a esa resolución de partes de la imagen. Y así lo cumplimos.
Por tanto no deben extraerse esas conclusiones definitivas comparativas.

Y sin embargo, podemos indicar que desde nuestra experiencia con la G1, a través de una interesante y atractiva jornada en el centro de ensayos e investigación de Toyota para su equipo de Fórmula 1, en las cercanías de Colonia, los resultados han sido muy positivos.
Nos ha parecido más eficiente de lo habitual el ajuste automático de blancos, que ha sido capaz de hacer frente a condiciones muy cambiantes, tanto de luz natural como artificial.


El acto inicial antes de la visita, con los pilotos oficiales del equipo Toyota de F1 presentes.


A cada ingeniero le tocaba su tanda de preguntas más o menos comprometidas de responder…

.. que siempre, con buen humor, se pueden contestar "a la japonesa", o sea mediante una respuesta no relacionada con la pregunta…

... en este caso referida a la compatibilidad de otros objetivos para el Cuatro Tercios sobre el Micro Cuatro Tercios, mediante el adaptador correspondiente. Pero una cosa pareció quedar clara: una  actualización futura de firmware (Olympus y Panasonic) harán parcialmente compatibles los objetivos más antiguos (pre-E-420) Olympus FTS sobre las cámaras MFTS. Esa "parcialidad" podría hacer que solo enfocasen en manual con confirmación de enfoque. Un pequeño galimatías… por el momento.
 

Fotografiar bajo vitrina "mockups" de los futuros objetivos y cámaras es siempre tarea antipática y de resultados pobres….

… ¡hasta que un buen colega de entre los informadores encuentra una solución de fortuna!
Andrés, otro buen colega donde los haya, aprovecha la ocasión.


En el gigantesco túnel de viento se somenten a prueba….


… modelos a cuarto de tamaño de las soluciones aerodinámicas que serán aplicadas a…


… los modelos definitivos. Ello permite ahorrar tiempo y otros recursos de elaboración.

Bajo iluminación casi hiriente por lo contrastada, y con un sujeto –bajo ningún concepto– nada fácil, el modo automático de compensación de luces y sombras de la G1, da auténticamente la talla.
Y además de lo anterior, otro tanto puede decirse del sistema de estabilización del potente objetivo zoom "largo", equivalente a un 90-400 mm, de tamaño realmente contenido en relación al de la cámara.


Respecto al autoenfoque ya nos hemos pronunciado anteriormente, pero somos de la opinión de que el nuevo captor “Cuatro Tercios” Live-MOS de 12 megapíxeles y el firmware correspondiente ofrecen resultados muy mejorados respecto al de 10 megapíxeles, sobre todo en lo que se refiere a intervalo tonal (“rango dinámico”) y control del ruido. Si los resultados al límite alto de 3.200 ISO nos parecen más que decentes, los de 1.600 ISO nos parecen muy utilizables. Y estamos hablando de archivos JPEG, pues los RAW de esta “peque” todavía no los podemos abrir con el software disponible.


A 3.200 ISO


A 100 ISO


A 1.600 ISO

En lo que se refiere a los objetivos, tuvimos ocasión de experimentar más con el zoom 14-45 mm (28-90 mm) que con el 45-200 mm (90-400 mm), pero desde luego el corto nos sorprendió muy agradablemente porl bajo grado de distorsión, casi nula en el extremo angular y solo ligeramente apreciable en el tele, y ello con sujetos críticos.


Lumix G 14-45 mm f/3,5-5,6 a 14 mm (equiv. 28 mm) : distorsión inapreciable


Lumix G 14-45 mm f/3,5-5,6  a 45 mm (equiv. 90 mm) : distorsión difícilmente apreciable

Solo en los objetivos realizados con más amor, se pintan con laca negro mate los bordes de determinadas lentes, a fin de reducir el riesgo de "flare" por reflejos internos, y los nuevos objetivos "Lumix" (no Leica DC), llevan ese tipo de tratamiento.


Entre sesión y sesión de toma, aquí en un "motorhome" de Toyota, se impone tratar de desentrañar misterios de la cámara (Manuel López) y de tomar notas (Iker Morán) que, en largas noches de vela, serán transcritas al ordenador y quizá enviadas "a casa" para su casi inmediata publicación "online".



G1: Conclusiones

Además de lo avanzado al comienzo de este artículo, en el sentido de que la G1 de Panasonic obedece a un diseño conservador, nos afirmamos en que representa una buena plataforma de ensayo para las avanzadas soluciones que necesitará el M4/3 si se desea que evolucione al límite de las posibilidades futuras. Y ese nuevo visor apunta muy buenas maneras, y el captor y su sistema de autoenfoque, también.


Información inicial acerca de la nueva G1

Micrro Cuatro Tercios: evaluación previa

Micro Cuatro Tercios: planteamiento técnico

Adaptador Leica-M a Micro Cuatro Tercios


 

       

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