MTF para “dummies”

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Las gráficas de rendimiento MTF de un objetivo han resultado siempre un tanto crípticas para los no “iniciados”. De hecho, a veces se bromea en el sentido de que los fabricantes expresan bajo esa forma el rendimiento de sus objetivos…. para que no se entienda fácilmente.

La realidad es que las gráficas MTF nos pueden ayudar a entender mejor el carácter de un objetivo o sistema a lo largo y ancho de todo el campo de la imagen, lo cual no está mal.
Tienen limitaciones y lo ideal es que se vean complementadas por otros sistemas de medición y evaluación.

 

Arriba y abajo: en los tiempos de la agenda de Max Bereck, diseñador de los objetivos Leica, todos lo cálculos se hacían a mano, y  en 1933 ni se podía soñar en métodos como el MTF

Entre las principales limitaciones del sistema MTF citaríamos las siguientes:

• Los fabricantes suelen ofrecer datos MTF solo para la abertura máxima del objetivo y como mucho para dos aberturas, la máxima y una media.
• La mayor parte de los fabricantes ofrecen “proyecciones teóricas”, de ordenador para sus objetivos. Esto es: lo que nos ofrecen no son mediciones reales obtenidas a partir de tomas realizadas con muestras de serie “de tienda” sino el rendimiento teórico en base al diseño por ordenador.
• Las distintas marcas pueden aplicar parámetros de medición diferentes entre si, por lo que en ocasiones los rendimientos no serían comparables cuantitativamente.
• Aunque se ofrecen valores para contraste y resolución, ambos valore se extraen –bajo distintos criterios– a partir de mediciones del contraste.

El método MTF también ofrece ventajas y entre ellas merecerían tenerse en cuenta:

• Resulta fácil entender el carácter del objetivo en cuanto a astigmatismo en todo el campo del fotograma y ello podría hablarnos incluso de aspectos estéticos, tales como el “bokeh”.
• Para los fabricantes resulta un método mucho más barato de evaluación.
• El rendimiento reflejado es independiente del captor o medio de registro.

 

Arriba y abajo: los gráficos de resolución en líneas por milímetro son mucho más laboriosos de obtener que los MTF y nos ofrecen valores para todas y cada una de las aberturas de diafragma, para centro y esquina o para todas las zonas del campo del fotograma que deseemos mostrar. Las anotaciones adicionales, reflejan datos relativos a astigmatismo, aberración cromática, etc.s

Por su parte un método tradicional de evaluación de la resolución en líneas por milímetro, ofrece entre otras ventajas:

• Ofrece valores reales, no teóricos
• Vincula esos valores al captor de la cámara sobre el que se va a utilizar el objetivo
• Permite ofrecer valores para todas las aberturas de diafragma

Lo dicho: lo ideal sería poder disponer de las dos mediciones.
Pero mientras tanto vamos a explicar de forma sencilla cómo leer e interpretar una gráfica MTF.

Gráficas MTF: cómo enfrentarse a ellas

En toda gráfica MTF como la de más arriba, encontraremos un eje vertical, que va del valor cero al valor 100 (o “1”, del mismo significado), y un eje horizontal que va de ese valor cero (punto de intersección de los dos ejes) a un valor numérico que varía de unos casos a otros.

¿Cómo es posible que ese valor máximo del eje horizontal no sea siempre el mismo?
La razón es muy sencilla: en ese eje o escala inferior, horizontal, ¡se nos indica la distancia del centro del fotograma a la esquina del mismo!
Por eso el valor máximo de ese eje horizontal será igual a la mitad de la diagonal del formato. Por poner un ejemplo para el tan traído y llevado “full frame” de 24 x 36 mm, el valor sería 43,26/2 = 21,63.

Arriba y abajo: en el caso de un captor Cuatro Tercios o Micro Cuatro Tercios, la distancia del centro a la esquina de la imagen es de aproximadamente 11mm (la mitad de la diagonal), lo que se refleja en el eje horizontal del gráfico.

Un poco antes de esa esquina, a una distancia de 36/2 = 18 mm está ni más ni menos… el borde de ese fotograma.
Lógicamente, para un APS-C la distancia a la esquina será distinta y su vez distinta que en un Cuatro Tercios, que será de 22,5 (diagonal) partido por dos, esto es, 11,25 mm y así para cada formato.
Pero, ya que hemos descubierto esto, de forma tan sencilla…¿cuál es el significado del eje vertical, con sus valores de cero a 100 o de 0 y 0,1 a 1?

Pues casi seguro que lo han adivinado: el rendimiento del objetivo en porcentaje respecto al teórico del 100% que sería… la perfección hecha por “los propios Dioses”.
Así por tanto, para un objetivo ideal, perfecto, las curvas MTF no serían tales, sino una sola línea recta horizontal que iría al 100% desde el valor cero del eje horizontal al extremo correspondiente a la esquina, sea 21,63 mm, u 11,25 mm  etc.
Ls curvas MTF nos muestran por tanto el rendimiento para el centro y su variación (normalmente caída) conforme nos acercamos a las esquinas. Se considera habitualmente un valor del 20% como límite aceptable en lo bajo.

En este caso, las líneas rojas representan el rendimiento del objetivo en lo que respecta a contraste y las verdes en lo que se refiere a nitidez. Para entender las diferencias entre continuas y punteadas…. ver el texto principal.

Ahora nos debemos enfrentar al doble hecho de que podemos ver, por un lado, al menos dos juegos de líneas MTF, de distinto color (arbitrario, pero rojo y verde en el gráfico de arriba), y por otro que cada juego de líneas se desdobla a su vez, en un punto u otro de su sinuoso recorrido, en dos líneas, una continua y otra a trazos. En ese recorrido esas dos líneas pueden volver a encontrarse, separarse…

Pues bien, la cosa no es tan complicada como parece: de los dos juegos de líneas citados en un principio, el que ocupa el nivel más alto es el que nos indica el contraste del objetivo y el juego que cae, en mayor o menor grado, por debajo del primero, nos habla del poder de resolución del objetivo para los detalles más pequeños, esto es, su nitidez.
Antes de entrar a hablar de si es mejor un contraste alto con una resolución baja o al revés…. vamos a tratar de entender, las razones para esa posible  mayor o menor separación entre la línea continua y la punteada.

En realidad, lo ideal sería que… no existiese esa separación, pues nos acusa que existe un cierto grado de astigmatismo, tanto mayor en cada zona del fotograma cuanto mayor sea la separación entre las dos líneas (continua y punteada) y ello tanto para el contraste como para la nitidez o resolución.
Y en la práctica ese astigmatismo lo que supone es que la nitidez y el contraste son distintos en dos direcciones de medida desde el centro, que se denominan dirección tangencial y dirección sagital. Esas dos direcciones son perpendiculares entre si.
Lógicamente, lo ideal sería que la nitidez y el contraste fuesen del mismo grado en todas las direcciones, pero… vivimos en un mundo imperfecto.

Y ya estamos listos para interpretar nuestro primer gráfico MTF… ¿o no?
Quizá nos falta un detalle y es al que hemos hecho referencia al principio: los distintos fabricantes no siempre aplican los mismos parámetros de medición.

Para averiguar el parámetro de medición aplicado deberemos buscar en el gráfico un pequeño recuadro en el que, junto a una muestra de la línea de contraste y una muestra de la línea de nitidez, encontraremos algo así como 2o l/mm para la primera y 40 l/mm para la segunda. Pero, podrían ser 10, 20, 30 o 60 l/mm. Y nos preguntaremos cuál es el significado de ese valor y la respuesta no es muy complicada:

Se emplea una pauta similar a esta de la U.S.A.F. para poner a prueba los objetivos también por el método MTF: las frecuencias más bajas en Líneas/mm (1, 2, 3…) permiten evaluar la merma de contraste respecto al 100 % teórico, debida en parte a reflejos internos, aberraciones, etc. Su poca resolución no pone realmente a prueba al objetivo en ese aspecto, y por lo tanto puede considerarse la medición de contraste como fiable.
A la hora de evaluar la capacidad de resolución se hace justamente lo contrario: elegir frecuencias más altas (líneas más juntas entre si), y se entiende que la merma de contraste se debe a la borrosidad de las líneas.
Está expresado de forma simplificada, pero refleja una realidad: el sistema MTF solo mide…. pérdida de contraste.

Para la medición del contraste siempre se emplean patrones de muestra de valores de l/mm (líneas por milímetro) relativamente bajos (pocas líneas en un milímetro, 10 o 20 l/mm).
Para la medición de la nitidez, se emplean patrones de muestra de valores altos (40 o 60 l/mm). Explicar las razones alargarían este artículo a limites insufribles, así que mejor que seamos pragmáticos.
En todo caso, cuanto más altos son los valores aplicados, mayor es la dificultad para el objetivo, por lo que la prueba es más estricta.

Dicho de otra forma, un mismo objetivo, sometido a parámetros de prueba de valores más altos, arrojaría curvas a menor altura (menos rendimiento) que si se somete a valores más bajos. Esa es una de las razones por las que hay que ser cautos a la hora de comparar gráficos de distintas firmas.

Los fabricantes más honestos emplean habitualmente frecuencias más altas si el captor es de tamaño relativamente menor, al tener en cuenta que se deberá ampliar más la imagen para alcanzar un formato “de copia” determinado.

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Albedo Media
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