En esta entrega, hablaremos de las novedades del NAB Show en cuanto a ópticas para cinematografía dirigidas a mercados completamente opuestos, en concreto las de HIT (Hanse Inno Tech) y Leica.

Montura PL en una Celere HS.
Montura PL en una Celere HS.

Hanse Inno Tech

Aunque no es una recién llegada, esta empresa alemana sigue suponiendo un soplo de aire fresco en el mercado –en el que se presentaron hace menos de un lustro–. Sus ópticas Celere HS ya habían llamado nuestra atención con anterioridad, y en esta ocasión presentaron una versión de serie de su nueva Celere HS 18,5 mm T1,5 que se suma a sus anteriores cuatro distancias focales. Hay que reconocer que es un fabricante poco dado a las prisas, lo que siempre es de agradecer si la tardanza redunda en la calidad final.

Varios juegos de Celere HS, listos para su entrega.
Varios juegos de Celere HS, listos para su entrega

Por desgracia, para comprobarlo –en una prueba en condiciones– habrá que esperar a que el equipo de ventas recuerde en qué siglo estamos y se anime a ceder –con algo más de alegría– sus equipos de demo, así que de momento no vamos a mojarnos al respecto. Su nueva óptica no supone una distancia focal muy común, como tampoco lo es su sorprendente apertura máxima de diafragma para un objetivo de esas características que cubra sensores Full Frame.

Celere HS 18.5mm T1.5
Celere HS 18,5 mm T1,5

La compañía también ha anunciado que todas las Celere HS -que ya cuentan con monturas intercambiables PL, EF y E– permitirán -a partir de ahora- acoplarles filtros de 40,5 mm en el bloque trasero. Tal posibilidad resulta muy práctica para todos los usuarios de cámaras ligeras –sin filtros ND internos– en situaciones en las que conviene mantener sus dimensiones reducidas a la mínima expresión –drones, cardanes, tomas submarinas y demás–. Por el momento no se nos ha proporcionado información acerca de cómo está previsto compensar el desplazamiento del enfoque que supondrá añadir esos filtros extra. Mutis por el foro…

Proceso de pulido del barrilete de una Celere HS.
Proceso de pulido del barrilete de una Celere HS

Tal y como ya se especuló en el Cinec de Munich del año pasado, desde Hanse Inno Tech se insiste en que están trabajando en una serie de bloques ópticos frontales intercambiables –con revestimientos diferentes– para igualar el aspecto de la imagen que proporcionan algunas de las ópticas “pata negra” del mercado. Es una idea harto interesante, sin duda. Nosotros, por nuestra parte, insistiremos en una sana actitud escéptica hasta que veamos cómo se comporta. Tampoco tenemos noticia de ningún avance en la hipotética futura gama anamórfica de la que nos hablaron en 2016. Para ser justos, desde nuestra limitada experiencia, resulta evidente que la calidad de construcción y el rendimiento de las Celere HS es muy superior a la política de comunicación del fabricante –no es la primera vez que un fabricante cuenta con buenos ingenieros y con un desastroso departamento de marketing– ¡Albricias y Zapatetas! Regocijémonos hermanos…

Celere HS 18.5mm T1.5.
Celere HS 18,5 mm T1,5

Leica

Cambiamos de tercio ahora para referirnos a compañías en las que trabajan adultos. CW Sonderoptic –subsidiaria de Leica especializada en las ópticas para cinematografía– aprovechó esta edición del NAB Show para presentar a nivel masivo su nuevo rango de ópticas Thalia.

Juego de ópticas Leica Thalia.
Juego de ópticas Leica Thalia

Nueve distancias focales que cubren todos los formatos disponibles en el mercado de cine actual –válidas para los sensores de las ARRI ALEXA 65, Panavision Millenium DXL, RED 8K VV y cualquier cámara con sensor Full Frame o Súper 35–. Ya hemos analizado los motivos del auge de este tipo de ópticas para grandes formatos en un artículo anterior.

Leica Thalia 100mm T2.2 con montura XPL sobre una ARRI ALEXA 65.
Leica Thalia 100mm T2.2 con montura XPL sobre una ARRI ALEXA 65

Las –adelantémoslo desde ya– SO-BER-BIAS Leica Thalia incorporan monturas PL de acero inoxidable. Existe además una versión específica de la gama con montura XPL –sólo disponible por medio de ARRI Rental para sus ALEXA 65–. Al igual que en las gamas Summilux-C y Summicron-C del fabricante, el diámetro frontal común a toda la línea es de 95mm y permiten colocar redecillas en su bloque trasero –de nuevo, como las Summicron-C–. Para nuestra agradable sorpresa, la mayoría de las Thalia son incluso más pequeñas y ligeras que aquellas. El diseño mecánico es consistente con lo que esperamos de Leica: sólido, robusto y ergonómico. Sin atajos y sin chapuzas.

El excelso director de fotografía Rafa Roche, AEC, estupefacto contemplando las imágenes que se pueden obtener con las nuevas gamas de ópticas de Leica.
El excelso director de fotografía Rafa Roche, AEC, estupefacto contemplando las imágenes que se pueden obtener con las nuevas gamas de ópticas de Leica

Uno de los aspectos más sobresalientes de las Thalia es el suave bokeh –completamente circular en cualquier valor de apertura– que le proporcionan sus 15 palas de diafragma, con un anillo lineal. El aspecto final no recuerda al de ninguna otra óptica de cine del mercado. De cada director de fotografía dependerá si ese aspecto resulta de su gusto o no en cada proyecto, pero podemos garantizar que no dejará indiferente a nadie. Las marcas están espaciadas de forma simétrica a lo largo de todos los T stops.

Nos llamó también la atención la presencia en el stand de CW Sonderoptic de esta ARRI ALEXA Mini con montura M (Leica) para las M0.8.
Nos llamó también la atención la presencia en el stand de CW Sonderoptic de esta ARRI ALEXA Mini con montura M (Leica) para las 0,8M

El mecanismo de enfoque ha sido diseñado desde cero con árboles de levas y barriletes de enfoque con ángulos de giro de 270º. Como es lógico, los anillos de enfoque y diafragma están situados en idéntica posición en todas las ópticas y cuentan con superficies dentadas estandarizadas para piñones de 0,8M. Se emplea la tecnología /i para la transmisión de metadatos con los habituales contactos en la posición de 12 en punto de la montura. Incluirá datos de viñeteo, distorsión, y corrección geométrica en una próxima actualización. También parece posible, dado el diseño mecánico de las ópticas que admitan monturas intercambiables en algún momento del futuro. El juego inicial de 6 ópticas –30, 35, 45, 70, 100 y 180 mm– estará disponible en julio. Las tres restantes –24, 55 y 120 mm– lo estarán a finales de año e incluirán un modo macro.

El diafragma completamente circular de las Leica Thalia.
El diafragma completamente circular de las Leica Thalia

A diferencia de lo que pueda parecer, las Leica Thalia no son una mera adaptación de la serie S de ópticas fotográficas del mismo fabricante -con barriletes y mecánica adaptada a su uso en cine. Es cierto que comparten algunos componentes y elementos, pero otros son nuevos o han sido reemplazados. Las Leica S cubren un círculo de imagen de 54 mm de diagonal, mientras que las Thalia alcanzan un valor de 60 mm. La selección de componentes y ajustes para el área de imagen del formato de 65 mm es un proceso muy exigente y no un paseo por el parque. Para lograr este objetivo, los elementos ópticos de las Thalia son de mayor tamaño, los revestimientos son nuevos, el diafragma es único y los barriletes se han mejorado para resultar más compactos. Para cubrir el hueco existente entre las distancias focales de 45 mm y 70 mm se ha fabricado un 55 mm T2,8 completamente desde cero.

La imagen resultante es suave, sedosa y muy cinematográfica. Con una resolución excepcional –las curvas MTF, para los amantes de esa clase de porno duro, alcanzan niveles maleantes– el desenfoque es extremadamente sutil y la imagen no presenta una nitidez dura ni molesta. Los tonos de piel son cálidos, pero sin llegar a presentar la dominante amarilla tan característica de Cooke. Son más precisos y también más naturales, sin resultar aburridos en ningún momento. Los magníficos niveles de contraste responden el ADN de Leica a la perfección. Combinadas con formatos de sensor grandes, para los que están diseñadas, la transición entre objetos enfocados y desenfocados es coherente con el modo en que el cerebro los interpreta en el mundo real.

Leica Thalia 180mm T3.6.
Leica Thalia 180 mm T3,6

En nuestra breve toma de contacto, tanto con ARRI ALEXA 65 como con RED 8K VV, nos impresionaron particularmente las cortas distancias mínimas de enfoque y la ausencia absoluta de distorsión en los primeros planos –incluso en la 30 mm–. El peso, cámara en mano con la RED mencionada es incluso menor que con una óptica ligera para formato Súper 35 y es posible acercarse más a los sujetos. Rápidamente dejamos de hacer cálculos mentales de las distancias focales efectivas correspondientes en cada formato. Así de sencilla es la adaptación. El gran formato estiliza la composición y captura la profundidad de manera más intensa y evocadora. Resulta más orgánico por cómo aísla a los actores con respecto a los fondos al tiempo que incrementa su presencia. El nivel de detalle de cada elemento en el plano es enorme y, sin embargo, los rostros adquieren un tono vital realista y suave.

Las reducidas dimensiones de la Leica Thalia 45mm T2.9 quedan de manifiesto en esta imagen.
Las reducidas dimensiones de la Leica Thalia 45 mm T2,9 quedan de manifiesto en esta imagen

Como es lógico, al estar inspiradas en cierto sentido en la serie S, las Thalia no mantienen la misma apertura de diafragma máxima en toda la gama –varían entre T2,2 y T3,6–.

Tabla de especificaciones de la gama de ópticas Leica Thalia.
Tabla de especificaciones de la gama de ópticas Leica Thalia.

Los elementos flotantes además producen que exista cierta respiración, claramente visible. Pero lo que normalmente rechazaríamos –como veremos más adelante, la muy pronunciada respiración de las nuevas y algo asépticas Sigma Cine, por ejemplo, resulta irritante– deviene aquí parte integral del aspecto que buscamos. Las expresiones que nos vienen a la cabeza son “imagen carismática” e “icónica”. Las posibilidades que proporciona este juego de ópticas se nos antojan casi infinitas.

Detalle de la montura XPL de una Leica Thalia 100mm T2.2.
Detalle de la montura XPL de una Leica Thalia 100mm T2,2

Por hoy ya hemos babeado bastante. En nuestro próximo artículo analizaremos algunas de las opciones del fabricante de ópticas de alta gama –personalizables a voluntad y a golpe de talonario– más célebre de la Historia del cine.

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.