Después de un 2018 tímido en novedades, Olympus vuelve a la palestra por todo lo alto: la nueva OM-D E-M1X se anuncia como una cámara de corte profesional que incluye todo tipo de mejoras, algunas de ellas únicas en el mercado.

Durante la pasada Photokina, cuando Panasonic –»aliado» de Olympus en el sistema Micro Cuatro Tercios– anunció su nuevo sistema Lumix S provisto de sensores de «formato completo» (24×36 mm), no fueron pocos los que se preguntaron si Olympus acabaría haciendo lo mismo para luchar contra la hegemonía de Canon, Nikon y Sony en este segmento. Sin embargo, los primeros rumores sobre la E-M1X y los posteriores teasers de calentamiento mostrados por la propia compañía dejaron claro que Olympus no pensaba dar ningún salto, y que seguían apostando firmemente en el formato Micro Cuatro Tercios.

Olympus E-M1X © Albedo Media
Olympus E-M1X © Albedo Media

El mensaje sigue, por tanto, siendo el mismo: ofrecer un sistema fotográfico ligero y compacto, con avanzadas prestaciones y con un gran elenco de ópticas de calidad. En esta línea, Olympus ha encontrado en la fotografía de naturaleza o deportes –o incluso la de tipo documental– un segmento al que dirigirse con ciertas garantías de éxito, pues explota a la perfección el equilibrio que este tipo de usuarios suelen buscar en su equipo.

Sin embargo, incluso en este segmento la competencia ha puesto las cosas difíciles a Olympus, que siempre debe luchar contra el consabido argumento de que un sensor más grande ofrece mejor calidad de imagen –a igualdad de condiciones–. ¿La solución? Dar un paso más allá ofreciendo una cámara todavía más profesional, que incluya argumentos de pesos con los cuales convencer a su público objetivo.

Trabajar sin trípode

Si hasta hace relativamente poco el mayor argumento de las mirrorless con sensores m43 o APS-C era su reducido tamaño –que así sigue siendo para muchas de ellas–, ahora lo que se busca –especialmente con la E-M1X– es ofrecer un cuerpo lo suficientemente grande y robusto para poder combinarse con los potentes objetivos zoom que se suelen emplear en la fotografía de naturaleza o deportes anteriormente citadas. Pero, a diferencia de las cámaras con sensores más grandes, la idea aquí es poder prescindir del trípode, y trabajar a pulso.

Olympus E-M1 Mk II con grip vs Olympus E-M1X © Albedo Media
Olympus E-M1 Mk II con grip vs Olympus E-M1X © Albedo Media

Es es uno de los puntos clave del nuevo buque insignia de Olympus, que destrona a la actual E-M1 Mk II, hasta ahora la cámara más profesional de la firma japonesa. Si bien a primera vista la nueva E-M1X podría parecer que se trata simplemente de una E-M1 con una empuñadura vertical integrada, los cambios que trae consigo la nueva mirrorless de Olympus van mucho más allá.

Ciertamente, el imponente cuerpo de la E-M1 transmite una gran robustez y, según la compañía, sería el más resistente al polvo, salpicadura y congelación del mercado. En estos mismos términos se expresa Olympus en cuanto al nuevo sellado de su cámara, que ahora es conforme a la norma IPX1 para poder trabajar en las condiciones climáticas más adversas.

Nuevo obturador y hasta 7,5 pasos de estabilización

A ello hay que sumarle un mecanismo mecánico de obturación de nueva factura que eleva la vida útil de este a la nada desdeñable cifra de 400.000 ciclos, que en la práctica pueden llegar a ser muchos más –en la E-M1 Mk II hemos visto pasar el medio millón sin averías–. El disparo es, además, particularmente suave y silencioso, con un mínimo retardo. Seguramente la rotunda construcción interna de la E-M1X, que debe amortiguar tanto vibraciones como sonido, es responsable de ello.

Por otro lado, Olympus también ha mejorado su conocido sistema de reducción de polvo en el sensor –basado en un filtro de ondas supersónicas o SSWF–, que ahora incluye un nuevo revestimiento especial.

Olympus E-M1 Mk II con grip vs Olympus E-M1X © Albedo Media
Olympus E-M1 Mk II con grip vs Olympus E-M1X © Albedo Media

En este cuerpo más grande se ofrece también el más potente sistema de estabilización de imagen del mercado, que gracias a su nuevo sensor giroscópico permite a su sistema IS de 5 ejes llegar hasta los 7,5 pasos de compensación; una cifra récord que seguramente dará mucho de que hablar en los próximos meses.

Modo de alta resolución a pulso

En cuanto al sensor, Olympus ha decidido mantener un sensor Live MOS de formato Micro Cuatro Tercios de 20,4 Mpx –libre, eso sí, de filtro paso bajo–, la misma resolución que encontramos en la Pen-F o en la E-M1 Mk II. Y si bien ofrece –al igual que esta última– el ya conocido modo de disparo de alta resolución con trípode –que permite obtener imágenes de hasta 80 Mpx–, ahora se ofrece un llamativo modo de disparo de alta resolución a pulso, que permite obtener imágenes de 50 Mpx.

Olympus E-M1X © Albedo Media
Olympus E-M1X © Albedo Media

Para ello se aprovecha la propia trepidación de la mano para reconocer una pauta donde fusionar las 16 imágenes lanzadas en ráfaga; una funcionalidad que deberá ser probada en detalle, ya que estos sistemas de multidisparo presentan –en general– bastantes carencias en cuanto a sus resultados y, en nuestra experiencia, solo en contadas ocasiones hemos obtenido una imagen libre de artefactos de interpolación.

Autoenfoque a alta velocidad hasta -6 EV

La E-M1X dispone asimismo de un doble procesador de imagen TruePic VIII, que permite mejorar el rendimiento a altas sensibilidades además de ofrecer una mayor velocidad de operación. Entre estas mejoras, Olympus destaca su sistema de AF rediseñado, que incluye, en palabras de la compañía, una «nueva función de detección inteligente del sujeto que permite realizar un seguimiento automático de determinados sujetos«, todo ello apoyado por algoritmos de visión tiempo real. En esta línea, la sensibilidad del autoenfoque llega ahora hasta los -6 EV, especialmente útil para condiciones de escasa luz.

En cuanto a la velocidad de ráfaga, Olympus hace valer las comedidas dimensiones de su sensor m43 para ofrecer hasta 18 fps en AF-C o 60 fps en AF-S, muy por encima de lo que se puede conseguir con cámaras equipadas de sensores más grandes.

Una ergonomía ‘simétrica’

En lo que se refiere a la ergonomía, Olympus ha aprovechado el gran espacio del que dispone la E-M1X para reubicar parte de los botones y controles e incluir sendos joystick multiselector, tanto para la posición horizontal como la vertical, que se complementan con un nuevo interruptor C-lock que seleccionar que controles bloquear.

Para ofrecer un confort de uso en ambas posiciones, se han replicado algunos de estos botones y ruedas de control manteniendo una equidistancia, como es el caso del botón del bloque de AF/AE, el acceso rápido «ISO» o el botón disparador, que se encuentran a la misma distancia para los dedos implicados, ya sea disparando en horizontal o en vertical.

Se nota, asimismo, el esfuerzo realizado en cada detalle del cuerpo de cámara, con botones grabados –y no simplemente serigrafiados–. Del mismo modo, a algunos botones se les ha otorgado diferentes niveles de texturas para que se puedan identificar rápidamente por el tacto.

En mano, a pesar de alcanzar casi el «kilo», no da sensación de pesadez pero sí confiere una gran robustez y se agarra perfectamente, lo que permite usar ópticas de gran tamaño con un reparto de masas ciertamente equilibrado.

Olympus E-M1X + Zuiko Pro 40-150 mm f/2.8 © Albedo Media
Olympus E-M1X + Zuiko Pro 40-150 mm f/2.8 © Albedo Media

El visor electrónico incorporado, que cuenta con nuevo diseño óptico, dispone de un gran factor de magnificación de 1,66 x, equivalente a 0,83x en paso universal. Su sistema óptico es de primer nivel, pues la imagen se aprecia con gran calidad y facilidad hasta las esquinas, incluso con gafas. Ello no se debe solo a dicho aumento, sino a las generosas dimensiones del citado sistema de lentes y a la ubicación de la pupila de salida.

También encontramos novedades en el menú, que ahora dispone de una sección «My Menu«, a la par con lo que ofrecen otros fabricantes. En este menú, el usuario puede crear hasta 5 submenús personalizados, cada uno de ellos con 7 apartados o ítems, lo que permite acceder fácil y rápidamente a las opciones usadas con más frecuencia por cada fotógrafo.

Vídeo C4K, filtro Live ND, WiFi, GPS y… elevación

En cuanto a la grabación de vídeo, es compatible con C4K –Cinema 4K, 4.096 x 2.160 píxeles– y se añade una función de curva logarítmica OM-Log400 para conseguir una mayor flexibilidad en posprocesado.

Así mismo, dispone de un chip GPS incorporado, además de un sensor de temperatura, un manómetro y una brújula; «sensores de campo» que permiten registrar la posición exacta de la cámara –incluida la elevación– para incluir en los datos EXIF de las tomas.

Otra novedad digna de mención es la incorporación de un nuevo filtro Live ND que simula la utilización de filtros de densidad neutra, con cinco niveles diferentes –ND2, ND4, ND8, ND16 y ND32, que ofrecen entre de 1 y 5 pasos de atenuación respectivamente–. Este sistema de ND electrónico es el resultado de un procesado digital de una ráfaga de imágenes obtenida durante un tiempo de obturación dado, por lo que su uso conviene únicamente en disparos con obturaciones lentas.

Concretamente, se trata de un algoritmo que define qué objetos se quedan estáticos y cuáles en movimiento dentro de dichas imágenes, y a partir de esa selección se realiza una ráfaga durante el tiempo total de exposición que suma o resta parte de esas imágenes del conjunto total con relación a esa primera acción. Si bien sobre el papel parece interesante, queda por descubrir que tal funcionará con altas frecuencias en movimiento, más difíciles de definir –como el pelo o tramas con transparencia–.

Olympus E-M1X © Albedo Media
Olympus E-M1X © Albedo Media

Por supuesto, no falta la conectividad Wi-Fi para poder disparar de forma remota, pero también para transferir imágenes de forma inalámbrica a un ordenador por medio del nuevo software “Olympus Capture”. Tampoco la doble ranura para tarjetas de memoria SD conformes –ambas– a la norma UHS-II.

Gracias a la inserción de dos baterías –de tipo BLH-1, como las de la E-M1 Mk II– la autonomía se eleva hasta 2.580 disparos –según cifras oficiales. Además, la cámara es compatible con la carga mediante cable USB-C, que soporta fuentes de alimentación PDPower Delivery– de hasta 100 W para aumentar la velocidad de carga.

Como era de esperar, la nueva E-M1X es compatible con el servicio profesional de soporte PRO Service de la marca, que hasta la fecha estaba reservado exclusivamente a la E-M1 Mk II.

Finamente, como complemento de su nueva cámara, Olympus ha anunciado también un nuevo flash electrónico, el FL-700WR, con un número de guía GN de 42 y con un diseño resistente al polvo y las salpicaduras, que incluye funcionalidad de comunicación inalámbrica por radiofrecuencia. Su precio será de 350 €.

¿Un precio justificado?

Por su parte, la Olympus OM-D E-M1X estará disponible a finales del próximo mes de febrero de 2019 a un precio de 3.000 €. Solo cabe preguntarse si se trata de un precio justificado por todas las nuevas prestaciones incluidas o si bien es una cifra demasiado elevada, pues compite directamente con modelos con sensores más grandes que tienen a su favor una batalla ganada de antemano en este aspecto; parte de la respuesta está en manos de Olympus y su capacidad de convencer a los usuarios de la idoneidad y el equilibrio de su sistema Micro Cuatro Tercios.

Más información en la nota de prensa oficial y en la web de Olympus.

5 Comentarios

  1. Buenos días. Parece que por las características que comenta se trata de una excelente cámara. Pero, ¿podría hacerse un hueco entre las consagradas en el sector deportivo?

    • En deportes que no conozco no lo sé. En el automovilismo y el motociclismo no creo que nadie cambie sus equipos (principalmente Canon y en menor medida Nikon) por uno Olympus Micro Cuatro Tercios.

      Por varias razones: primero, por la inversión que cada uno tiene hecha en objetivos y otros elementos. Segundo, porque es raro que alguien se arriesgue con una marca de la que desconocen el servicio técnico y la atención a clientes profesionales. Y tercero por el tamaño del captor, con razón o sin ella.

      Muchos de los que cubren campeonatos del mundo venden fotos a empresas, además de a sus medios, y las empresas suelen querer fotos grandes aunque lo único que hagan con muchas de ellas sea reducirlas para colgarlas en Internet.

      • Agilulfo, todo lo expones está ya superado y veo que no lo tienes contrastado al 100 %. Cuando lo tengas hecho tendrá más fundamento todo lo que dices. Saludos

    • Hola Eleuterio. De hecho, si lo mencionamos en el artículo: «La E-M1X dispone asimismo de un doble procesador de imagen TruePic VIII, que permite mejorar el rendimiento a altas sensibilidades». Pero tienes razón en que no se insiste mucho en este aspecto porque la propia compañía tampoco hace demasiado hincapié en el. Si te fijas, el sensor es básicamente el mismo, y las mejoras vendrán dadas principalmente por los nuevos algoritmos de procesado ejecutados en ese doble procesador que equipa. El tema de la sensibilidad no es, pues, un aspecto en el que la cámara vaya aportar mejoras significativas, pero tampoco es su objetivo: con este modelo Olympus pretende ofrecer una cámara más robusta y con una ergonomía acorde a su uso profesional en deportes y naturaleza, y la gran mayoría de las mejoras que incluye van dirigidas en esta línea. Un saludo.

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