¿Pasa el futuro de Leica por la fotografía computacional?

El pasado mes de junio, varios medios reportaban que Leica iba a reducir hasta 100 empleos de su plantilla, a la vez que se disponía a contratar 40 nuevos expertos en tecnología digital para dar un paso más hacia la fotografía computacional.

El Leitz Park de Wetzlar (Alemania), inaugurado en junio de 2018 © Leica
El Leitz Park de Wetzlar (Alemania), inaugurado en junio de 2018 © Leica

Con más de 100 años de historia a sus espaldas, la firma alemana de Wetzlar ha sido –y es– uno de los grandes iconos de la fotografía, y su legado es incuestionable. Sin embargo, si algo parecen tener claro los inversores que se encuentran detrás de la compañía es que todo esto no garantiza la supervivencia de una empresa, incluso como Leica; algunos casos, como el de la sonada caída de Nokia, que en pocos años paso de acaparar la práctica totalidad del mercado de la telefonía móvil a casi desaparecer de él, son de sobra conocidos.

Pero parece que en Leica no quieren ser una marca histórica más, que vive solo de rentas y ediciones limitadas, con cámaras en ocasiones desfasadas tecnológicamente pero que siguen vendiendo a precios de lujo. El anuncio de una importante reducción de su plantilla, como parte de una gran reestructuración de la empresa, forma parte del plan de Matthias Harsch, actual CEO de Leica, que es consciente de los profundos cambios del mercado, y asegura que es necesario mover ficha en esta segunda revolución digital que vivimos.

Si nos remontamos a 2004, Leica ya estaba a punto de convertirse en una compañía irrelevante para el sector, con una facturación que apenas alcanzaba los 100 millones de euros –hoy en día esta cifra es cinco veces mayor–, a pesar de tener una plantilla que superar el millar de personas. Por aquel entonces, fue Andreas Kaufmann, que se convirtió en su principal inversor, quien se encargaría de dar el impulso que la firma necesitaba. En 2006 se lanzaba la M8, la primera telemétrica digital de Leica, que permitía afrontar la primera revolución digital dentro de la compañía.

Sin embargo, los cambios más notables llegaron con el acuerdo con la multinacional china Huawei, lo que permitió a Leica adentrarse de pleno en el mundo de la fotografía móvil con el P9 y su cámara dual. Leica ha tenido claro que tener presencia en los smartphones era indispensable para el progreso de la compañía.

Y la fotografía computacional es una pieza clave en este segmento, donde las evoluciones de los algoritmos de software priman sobre los componentes físicos o hardware. Se trata de un profundo cambio de paradigma dentro de la fotografía que los fabricantes de terminales móviles han sabido abrazar con celeridad y aplicar en sus productos, en detrimento de las compañías históricas, que en general están tardando mucho en adoptar este cambio.

Así pues, a la vez que se anuncia este recorte de plantilla –al final parece que serán 80 empleos–, Leica se apresura a destacar los 40 nuevos expertos en tecnología que ayudarán a acelerar esta transición hacia la fotografía computacional, además de dar a conocer su intención de crear un nueva sede en Silicon Valley (California) dedicada a esta disciplina. De hecho, hace tiempo que Leica realiza movimientos en esta dirección, como su reciente inversión en la empresa californiana Light, especializada en dispositivos con múltiples ópticas.

Pero la visión de Leica va más allá, tal como se desprende de la reciente entrevista que el medio alemán Handelsblatt mantuvo con el CEO de Leica: crear un ecosistema de productos al estilo de Apple. ‘Leica quiere dar forma al ecosistema digital de la fotografía‘, afirma Harsch, que entiende que el paso de la empresa optomecánica a la opto-digital requiere de nuevas habilidades. Además, ‘los ciclos de innovación son cada vez más cortos‘, y es necesario estar preparado para ello.

A nadie se le escapa que los Leica L1 y L2, los primeros smart watches de la compañía presentados el año pasado, forman parte de esta estrategia. Tampoco la proliferación de nuevas Leica Store –como la de prevista en Madrid– o sus intentos de expansión a otros mercados, aunque en ocasiones sus campañas publicitarias no lleguen a buen puerto –como el polémico anuncio de ‘Tank Man‘, que desató un fuerte alud de críticas en las redes sociales de China–.

De hecho, Harsch ve incluso concebible un futuro smartphone Leica –¿i-Leica?– con el que Kaufmann sueña desde hace ya un tiempo, sabiendo que los más jóvenes se adentran en la fotografía a través de los terminales móviles y que –solo entonces– se plantean pasar a las cámaras convencionales. ‘Después de todo, gracias a sus teléfonos inteligentes, las personas nunca han fotografiado tanto como lo hacen hoy‘, destaca.

Typhoon H3, con el módulo de cámara ION L1 Pro realizado en colaboración con Leica © Yuneec
Typhoon H3, con el módulo de cámara ION L1 Pro realizado en colaboración con Leica © Yuneec

Mientras tanto, Leica sigue expandiendo su influencia en cuantos más mercados mejor. El pasado jueves, presentó su nuevo módulo de cámara ION L1 Pro, desarrollado en colaboración con el fabricante de drones chino Yuneec, que montará su nuevo dron Typhoon H3. Una colaboración que recuerda a la de Hasselblad con el también fabricante chino DJI. En este caso, la compañía fotográfica sueca acabó siendo comprada por esta última…

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