Ricoh GXR Mount A12: análisis

Ricoh ha anunciado la próxima comercialización del módulo GXR Mount A12 para objetivos de montura «Leica M», sobre el que informamos con motivo de la primera feria CP+, en 2010. Si ya en la misma feria, en 2011, nos mostró unidades ya muy avanzadas, es ahora cuando se acomete la producción de una cantidad estimada de 3000 unidades/mes.

 

 


Los primeros prototipos, presentados en la CP+ de 2010 eran bastante «crudos»

Pero ya los de la CP+ 2011 estaban más cocinaditos…

El «render» del módulo ya final…

 

…y una de las fotografías oficiales, con la pestaña de arriba a la derecha (según la fotografía), «habilmente» retocada… tsk, tsk…

 

GXR Mount A12: comentarios en cascada

El módulo, denominado A12, ha despertado una cascada de comentarios bastante interesantes, entre entendidos, nada entendidos, y usuarios de ópticas utilizables sobre esa bayoneta, por citar solo unas cuantas de las subespecies más notables.
Recordemos que el sistema Ricoh GXR se propuso como una plataforma o “cuerpo de cámara”, que admitiese módulos sellado compuestos por un objetivo, un obturador y un captor coordinados de forma sinérgica y optimizada entre si. El sistema, en contra de lo que aducen ahora en su contra algunos al presentar Ricoh este módulo “abierto” a objetivos intercambiables, ya preveía la posibilidad de acoplamiento de módulos cuyos prototipos iban de lo evidente a lo extravagante: ópticas de fibra. adaptadores para microscopio, etc.


y el Mount A12 final, mostrando su captor. Los mecanismos de actuación del obturador planfocal ocupan el lado a la derecha (en la imagen)

 

GXR Mount A12: el placer de lo manual… con un toque snob

El nuevo modulo Mount A12 de Ricoh, tal como hemos comentado, permite algo muy evidente: acoplar objetivos de bayoneta tipo Leica M, lo que supone una casi infinidad de ópticas, pues además de las de la propia firma Leica desde 1954, podría –con el adaptador de rosca a bayoneta– utilizar cientos de referencias, alemanas, japonesas, rusas y soviéticas… además de todas las de bayoneta de Zeiss Ikon, y las de bayoneta y rosca de  la actual Voigtländer. A ello se sumarían aquellas ópticas que –mediante adaptador– acoplasen sobre la bayoneta Leica M (por ejemplo Olympus OM).
En suma, cabría decir, lo que puede hacerse, mediante un simple y económico adaptador de Leica M a un cuerpo Micro Cuatro Tercios (Panasonic/Leica) o a Sony NEX, un adaptador que si buscamos la máxima calidad/nombre puede costar 149€, pero que puede conseguirse por 20 €.
Si por tanto habría que preguntarse qué es lo que puede ofrecer este módulo de Ricoh por su precio de tarifa de unos 650 $, o 454 € (al cambio), cabría hacerlo también por el interés de utilizar esos objetivos de enfoque manual sobre una cámara digital.
La segunda respuesta es relativamente sencilla: precisamente por ser manuales, además de por el glamour de utilizar cosas clásicas y por supuesto, por el toque “snob” de hacerlo.

GXR Mount A12: algunos aspectos negativos

Porque a priori la mayor parte del “acompañamiento” es negativo:

• Con el nuevo módulo Mount A12 de Ricoh sobre la GXR, así como sobre las NEX de Sony, con las ópticas  hay que contar con un factor “multiplicador de la focal de aproximadamente 1,5 X, lo que hace bastante inviable y/o extremadamente caro acceder a coberturas angulares: hasta un muy costoso 21 mm se “convierte” en el equivalente a un 32 mm (aparte de otras cuestiones ópticas).
• Caso y cosa peor con las M4/3, en las que el factor es 2x
• Debido a la muy corta distancia entre montura y plano focal, son de esperar problemas de viñeteado, presencia de aberraciones cromáticas, color alterado de centro a esquinas e incluso mala corrección para el infrarrojo (Leica ya peleó, con éxito dudoso con este tema con su M8)
• Aún con el enfoque asistido con ampliación en pantalla, el mismo puede ser lento y problemático, si bien el visor electrónico accesorio a nivel del ojo VF-2 puede ser de gran ayuda para este tipo de utilización.


Esta es solo la parte del estand de Ricoh destinada a la GXR (CP+ 2011)

 

GXR Mount A12: y sin embargo… te quiero

Ya pesar de todo… el tema resulta atractivo, sobre todo dentro de un público japonés muy concreto: durante nuestras visitas a las ediciones de CP+ siempre hemos podido constatar la enorme atención que presta Ricoh a sus estands y a sus fans: el lado brillante de la luna frente al lado oscuro de la luna en el que estamos en Europa y en España en relación a Ricoh: sin notas de prensa, sin información….dos días después del anuncio, la nota más reciente en la página oficial de Ricoh en Europa es de marzo pasado. En fin…
Y sin embargo, esta misma mañana hemos hecho una prospección rápida y aunque el nuevo módulo lógicamente no estaba disponible, hubiésemos podido comprar, en tienda física, en Madrid, la base Ricoh GXR por poco más de 360 € y con el módulo base de objetivo zoom, por 110 € más. Luego existen.

GXR Mount A12: bastante más que un mero adaptador

Así comentado, podría parecer que el módulo Mount A12 es un simple adaptador más, pero como decían nuestros libros de texto de los años 50… ¡nada más lejos de la realidad!

El Mount A12 incorpora un avanzado CMOS de tamaño APS-C y 12 megapíxeles (200-3.200 ISO) junto con un obturador planofocal capaz de ofrecer una gama de 1/4.000 de segundo a 3 minutos.
Pero es que además, ¡ojito!, permite obturación totalmente electrónica (por el propio sensor) desde 1/8.000 de segundo a 1 segundo. En silencio total.
Según la firma, las microlentes se han diseñado teniendo en cuenta la tantas veces citada corta distancia montura a plano focal, y desde luego, no se incorpora el filtro de paso bajo (contra el efecto de moiré). En lo que se refiere al vidrio anterior del sensor y que a tanta confusión con el filtro de paso bajo ha llevado algunos expertos foráneos, también se ha realizado con el menor espesor posible, para evitar mayores problemas por los efectos de refracción, sobre todo con las ópticas más angulares.

GXR Mount A12: precauciones varias

En relación a lo anterior, habría que indicar a los usuarios que el módulo A12 no incorpora sistema de prevención contra el polvo, que este no solo se acumulará, sino que se hará bastante visible debido a los parámetros mecanoópticos y que a la hora de limpiar ese sensor… habrá que recordar, por no decir tener muy presente lo fino, lo delgado del vidrio anterior del captor.

En lo que respecta al propio sensor y a la propia cámara oscura y conjunto de obturador planofocal, determinadas ópticas de entre las que se podrían intentar acoplar sobre el módulo Mount A12, podrían producir daños graves sobre los elementos mencionados, debido a la posición de las lentes posteriores del objetivo y sus monturas. Por eso, con cada módulo, se entrega un “checker”, una especie de accesorio emulador de plástico, que permite acoplar el objetivo y evitar un desastroso efecto “hombre elefante/mujer ratón”, según el Kamasutra original.

Al hardware arriba indicado se suma una memoria interna de algo más de 85 Mb (veremos para qué) y un firmware que ofrece funciones personalizadas para, entre otras cosas:

• Corrección de viñeteado, de -3 a +3
• Compensación de aberraciones cromáticas, de -4 a +4 para los canales R/C y B/Y
• Compensación de color de centro a esquinas
• Incorporación de datos EXIF a los archivos de imagen (previa entrada manual de datos)

Todo ello permitiría aliviar en parte los problemas más arriba mencionados, derivados de la corta distancia montura a plano focal (“flange distance”).

GXR Mount A12: algún «pero»

Pero… hay algún “pero”. Decir que la patente para la montura Leica M “caducó” no es más que una verdad a medias: caducó la montura clásica, pero no la nueva que incorpora codificación automática óptica para caracterizar cada objetivo.
Y ello obliga, en este módulo Ricoh GXR Mount A12 a introducir a mano las correcciones que queremos aplicar para cada una de las ópticas que pensemos utilizar sobre el mismo.
Esa tarea tan latosa y que puede llevar a errores (no es lo mismo el viñeteado a plena abertura que a otras) puede llegar incluso a entusiasmar a los más manitas, ya que podrán personalizar sus correcciones, intercambiar datos y opiniones en los foros, etc.
¿Han caído? Para almacenar esos datos está la memoria interna antes citada. Al parecer, también se podrán almacenar en una tarjeta SD, junto con las imágenes.

El módulo Mount A12 está fabricado en materiales de primera calidad, sobre cuerpo de aleación de aluminio y magnesio, y tiene una característica que se obvia astutamente en las pocas fotografías oficiales disponibles: no se ajusta como el resto de los módulos enrasado con el cuerpo de la cámara, sino que sobresale.
Ello se debe a que había que hacer sitio a los actuadores mecánicos del obturador planofocal.

Hay más cosas, por supuesto, como opción de vídeo HD a 1280 x 720, y multitud de funciones de modos de toma no directamente relacionados con el carácter del módulo en si, sino comunes a otras cámaras digitales avanzadas.

GXR Mount A12: finalizando

Sin duda, el nuevo módulo GXR Mount A12 de bayoneta “M” introduce un nuevo factor en el mercado de la utilización de ese tipo de óptica manual sobre cámaras digitales, pero entre otras cuestiones no nos deja de asombrar el desconocimiento de lo que son las cuestiones de viabilidad de según que proyectos, al reclamar que este módulo debería haberse hecho con un captor de 24 x 36 mm. Sin comentarios.

Hay por cierto, un grupo de entusiastas usuarios que no están nada contentos con el anuncio de Ricoh: aquellos que, bien están en lista de espera para recibir una óptica Leica original (el ratio de  producción es el que hay) y los que buscan una buena óptica de segunda mano, y…. ¡prevén nueva competencia de usuarios a la busca de esos mismos objetivos para su flamante módulo Mount A12!

¿Cuántos de estos módulos de venderán en nuestro País?
Desde luego, con la estructura de marketing impuesta ya hace un tiempo por Ricoh Japón y Europa, puede –en nuestra opinión– convertirse en un objeto de coleccionismo.

Ver prueba técnica de la Ricoh GXR

       

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