Hablar de sensores de imagen es hablar de tamaño. Y hay pocos parámetros que influyan tanto en los resultados como las dimensiones del sensor de la cámara o dispositivo móvil con el cual fotografiamos. Si bien es cierto que un sensor grande suele repercutir positivamente en la calidad de imagen final, no es menos cierto que la máxima “cuanto más grande mejor” necesita de ciertos matices. Sin embargo, los propios conceptos de “grande” y “pequeño” merecen incluso una retrospectiva histórica… – viene de Sensores de imagen – Cuestión de tamaño (I)–.

Los primeros sensores digitales

Los primeros sensores digitales en fotografía llegarían de la mano de Kodak en 1975 –los laboratorios Bell ya habían empezado a usarlos en cámaras de vídeo en 1970– , con la introducción de los primeros sensores CCD, que paulatinamente fueron perdiendo terreno en favor de los menos costosos sensores con tecnología CMOS –ver Sensores de imagen – CMOS contra CCD–. Estos primeros sensores tenían muy poca resolución –apenas 0,01 Mpx–, y estaban destinados a usos claramente científicos.

Kodak fue un pionero en la fotografía analógica pero también en la digital; su prototipo de 1975 –del tamaño de una tostadora– fue la primera cámara fotográfica en usar un sensor digital © Kodak
Kodak fue un pionero en la fotografía analógica pero también en la digital; su prototipo de 1975 –del tamaño de una tostadora– fue la primera cámara fotográfica en usar un sensor digital © Kodak

Los avances se sucedieron con relativa celeridad, y en 1991, Kodak una vez más, lanzaría un respaldo con un sensor digital montando sobre una Nikon F3, lo que daría lugar al primer sistema “réflex” digital, el Kodak DCSKodak Professional Digital Camera System– que, como indica su nombre, estaba orientado al mercado profesional. Se trataba de un sensor de 1,3 Mpx con un tamaño de 20,5 × 16,4 mm.

La Kodak DCS 100 permitía "transformar" la fílmica Nikon F3 en digital respaldo mediante
La Kodak DCS 100 permitía “transformar” la fílmica Nikon F3 en digital respaldo mediante

Pero las consideradas como las primeras cámaras digitales orientadas al consumo masivo fueran las Kodak DC. Sin embargo, una de las más representativas fue la Apple QuickTake 100, lanzada en 1994 por un precio inferior a la barrera psicológica de los mil dólares. Estaba construida por Kodak –bajo el diseño de la Kodak DC 40–, y disponía de un sensor digital de solo 0,3 Mpx y que apenas medía 5,8 x 3,8 mm. Fabricar sensores digitales era un reto tecnológico, y su tamaño era uno de los puntos más críticos.

La Apple QuickTake 100 –fabricada por Kodak– es considerada por algunos como la primera cámara digital para gran consumo
La Apple QuickTake 100 –fabricada por Kodak– es considerada por algunos como la primera cámara digital para gran consumo

El formato APS-C, en digital

Mientras tanto, en el sector profesional, se lanzaba, después de más de tres años de desarrollo, la Nikon D1, que incorporaba un sensor CCD de 2,7 Mpx con un tamaño de exactamente 23,7 x 15,6 mm. Era 1999 y acababa de nacer el formato DX, muy similar al tamaño de una película APS-C. Respecto la película clásica de 35 mm, este formato presentaba un factor de recorte de 1,5x. De hecho, fue muy difícil para Nikon encontrar una fábrica que se decidiera a producir estos complejos sensores, que presentaban importantes problemas de consumo y limitaciones de velocidad de lectura debido a su tamaño.

La Nikon D1 fue la primera DSLR con sensor DX de formato APS-C
La Nikon D1 fue la primera DSLR con sensor DX de formato APS-C

Apenas un año más tarde, en 2000, el que sería su gran competidor lanzaba su primera DSLR enteramente fabricada por el mismo: la Canon EOS-D30. Era la primera EOS digital de la marca, e incorporaba un sensor APS-C de 3,1 Mpx con un tamaño de 22,7 x 15,1 mm, apenas inferior al formato DX de Nikon, y daba lugar a un factor de recorte de 1,6x. Sin embargo, no se trataba de un sensor CCD, sino de un sensor CMOS, una tecnología que permitiría en lo sucesivo reducir los costes de producción de los sensores digitales. La Canon EOS-D30 estaba por entonces enfocada al sector “entusiasta” o prosumer.

Los primeros sensores digitales de formato APS-C llegaron de la mano de la Nikon D1 en 1999; un año más tarde, Canon se subía al carro con la EOS-D30 y, en 2001, con la Canon EOS-1D, se presentaba el primer sensor APS-H

Canon se animaría con un sensor de mayores dimensiones un año más tarde, en 2001, con su Canon EOS-1D y su sensor APS-H de 4,2 Mpx28,7 x 19,1 mm, un nombre y dimensiones que recordaban también en este caso al formato de película APS, que contemplaba una variante H de “High Definition”. El APS-H presentaba un factor de recorte de 1,3x y se aproximaba un poco más al tamaño de 24 x 36 mm de la película de 35 mm, una meta que los fabricantes buscaban alcanzar para poder disponer así de sus ópticas diseñadas para película analógica sin recorte alguno. Curiosamente, el sensor de la EOS-1D no estaba fabricado por Canon, sino por Panasonic, y era de tipo CCD. Su fabricación y precio estaban claramente orientados al mercado profesional.

En busca del sensor 24 x 36 mm digital

Comparativa de sensores
Comparativa de sensores de la Canon EOS-1D, Nikon D1 y Canon EOS-D30

Si comparamos las resoluciones y tamaños de los sensores de las Nikon D1, Canon EOS-D30 y Canon EOS-1D, observamos un punto en común: en todas ellas el tamaño de píxel es de aproximadamente 10 µm. Al parecer, la tecnología de entonces no permitía reducir este tamaño –y por tanto aumentar la resolución– sin derivar en complicaciones ya fueran de fabricación, ya fuesen de prestaciones. Para aumentar la resolución, solo quedaba seguir aumentando el tamaño del sensor… y llegar así al ansiado formato de 24 x 36 mm.

No habría que esperar mucho para ello. A principios de 2002, salía a la venta la japonesa Contax N, con un sensor CCD Philips FTF3020-C de 6 Mpx de resolución y cuyo tamaño era equivalente al del famoso negativo de 35 mm, sensor que, de hecho, ya había sido utilizado anteriormente en un respaldo digital. La Contax N fue así la primera DSLR con sensor 24 x 36 mm en comercializarse –el prototipo Pentax MZ-D, anterior a la Contax, nunca vio la luz–, aunque su éxito no fue el esperado.

La Canon EOS-1Ds fue la primera DSLR con sensor 24 x 36 mm en cosechar un real éxito en el mercado
La Canon EOS-1Ds fue la primera DSLR con sensor 24 x 36 mm en cosechar un real éxito en el mercado

Si lo fue en cambio el de la Canon EOS-1Ds, lanzada a finales del mismo año 2002, que también incorporaba un sensor equivalente al negativo de 35 mm, de exactamente 35,8 x 23,8 mm. Esta vez se volvía a la tecnología CMOS, y Canon se atrevía entonces con una resolución de 11,1 Mpx. Sin embargo, su inmediato competidor tardaría cinco años más en presentar su primera DSLR en formato 24 x 36 mm, la Nikon D3. Era 2007, y la nueva réflex digital de Nikon albergaba un sensor CMOS de 12 Mpx de exactamente 36 mm × 23,9 mm, que inauguraba el formato FX de la compañía.

La Contax N fue, a principios de 2002, la primera DSLR del mercado con sensor digital 24 x 36 mm, pero fue rápidamente ofuscada por el éxito de la Canon EOS-1Ds

El sensor digital sin “herencias”

Pero retrocedamos una años atrás, a 2003 exactamente. Mientras Canon y Kodak avanzaban con sus modelos de DSLR con sensores digitales de 24 x 36 mm –Kodak lanzaba por entonces su sistema Kodak DCS Pro–, herederos de la “antigua” película de 35 mm, Olympus lanzaba al mercado un concepto completamente nuevo; nacía, con la Olympus E-1, el Formato Cuatro Tercios. En vez de seguir las directrices marcadas por el negativo de 35 mm –que recordemos proviene de la “casual” unión de dos fotogramas de cine de 18 x 24 mm, hace casi 100 años–, la compañía japonesa se proponía diseñar un sistema digital partiendo de cero, sin restricciones que provinieran de la era fílmica.

La Olympus E-1 fue diseñada de forma "puramente digital", sin herencias fílmicas © Olympus
La Olympus E-1 fue diseñada de forma “puramente digital”, sin herencias fílmicas © Olympus

Así pues, la Olympus E-1 fue concebida como la primera DSLR “puramente digital“, con un diseño óptico telecéntrico que buscaba encontrar el equilibrio óptimo entre tamaño de sensor, peso del equipo y calidad óptica. Así pues, la E-1 incorporaba un sensor CCD Kodak KAF-5101C que medía exactamente 17,8 x 13,4 mm, y que ofrecía una resolución de 5,1 Mpx. El factor de recorte resultante era, por tanto, de aproximadamente 2,0. Su tamaño de pixel de 6,8 µm era algo más pequeño que el de la Canon EOS-1Ds, que era de 8,8 µm.

La apuesta de Olympus con su E-1 de formato Cuatro Tercios planteaba un nuevo concepto en fotografía digital, pues había sido diseñado sin las “herencias” fílmicas del pasado

Otra novedad interesante era que, al no heredar el formato del negativo de 35 mm con relación 3:2, se había diseñado bajo una relación de aspecto de 4:3, lo que permitía aprovechar mejor el círculo de imagen y la luz que entraba a través de sus ópticas. Y es que el peso del cuerpo de la E-1 era de apenas 660 g, cuando para la EOS-1Ds era de 1265 g, casi el doble. Y ello, sin contar con los objetivos. El sistema de Olympus plantearía un importante dilema en un mercado obsesionado por ofrecer mayores resoluciones y sensores de mayores dimensiones…

¿Es más grande siempre mejor en cuanto a calidad del sistema se refiere?

Dejar una respuesta

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce aquí tu nombre

       

Los comentarios en esta página pueden ser moderados; en tal caso no aparecerán inmediatamente al ser enviados. Las descalificaciones personales, los comentarios inapropiados, de extensión desmesurada o con demasiados errores ortográficos podrán ser eliminados. Asimismo, en caso de errores considerados tipográficos, el editor se reserva el derecho de corregirlos antes de su publicación con el fin de mejorar la comprensión de los mismos. Recordamos a los lectores que el propósito final de este medio es informar. Para recibir soporte sobre dispositivos o problemas particulares les invitamos a contactar con el correspondiente servicio de atención al cliente.