Hablar de sensores de imagen es hablar de tamaño. Y hay pocos parámetros que influyan tanto en los resultados como las dimensiones del sensor de la cámara o dispositivo móvil con el cual fotografiamos. Si bien es cierto que un sensor grande suele repercutir positivamente en la calidad de imagen final, no es menos cierto que la máxima «cuanto más grande mejor» necesita de ciertos matices. Sin embargo, los propios conceptos de «grande» y «pequeño» merecen incluso una retrospectiva histórica…

Cuando no existían sensores

Antes de adentrarnos a analizar con detenimiento las dimensiones de los sensores que utilizamos hoy en día, creemos pertinente realizar un repaso de los soportes utilizados antes de la invención del sensor digital, para poder tomar algo de perspectiva sobre qué debe ser considerado grande o pequeño.

Si nos remontamos a principios del s. XIX, encontramos los primeros procesos fotográficos, empezando por los daguerrotipos, que utilizaban una superficie metálica para impresionar las imágenes. Le siguieron los calotipos y en general las placas con emulsiones sensibles a la luz, como el colodión húmedo. Hablamos de placas fotográficas de tamaños considerables para nuestros «estándares» actuales: 24 x 30 cm, 18 x 24 cm, 9 x 12 cm… cámaras de gran formato.

Placa de 4 x 5 " © Albedo Media
Placa de 4 x 5 «, en la frontera entre el gran formato y el formato medio © Valentín Sama
Rollos de formato 120 © Pro Art - Salzgitter
Rollos de formato 120 © Pro Art – Salzgitter

La película no llegaría de hecho hasta finales del siglo XIX, de la mano de George Eastman, que más tarde popularizaría el carrete a manos de la empresa que fundó, Eastman Kodak. Las placas se irían sustituyendo paulatinamente por rollos flexibles, a la vez que nuevos formatos y tamaños irían proliferando. El más popular sería la película tipo Kodak 120, que popularizaría el formato medio, en sus diferentes formatos: 6 x 4,5 cm, 6 x 6 cm, 6 x 7 cm, 6 x 9 cm…

La famosa cámara Kodak «Brownie Number 2″ –una «box camera»– fue de hecho la primera en introducir el rollo de 120, en el año 1901 –el primer modelo de Brownie utiliza un rollo Kodak 117–. La frontera entre el gran formato y el formato medio –sin entrar en profusas discusiones– se sitúa normalmente en el tamaño de imagen de 4 x 5 pulgadas –aproximadamente 10 x 12,5 cm–.

Kodak Brownie © EastmanMuseum
La Kodak Brownie © Eastman Museum

Mientras tanto, en el mundo de la «imagen en movimiento», Thomas Alva Edison adaptaba los rollos flexibles de Eastman para su quinetoscopio, para conseguir un «paso» de aproximadamente 35 mm. Ello ocurría a finales del s. XIX –en unos acontecimientos no exentos de polémica debido a litigios de patentes–; la fotografía clásica seguía, mientras tanto, por otros derroteros. Habría que esperar más de tres décadas para que este nuevo formato se hiciera popular, con la introducción de la primera cámara Leica de Oskar Barnack.

Comparativa entre 35 mm, formato medio y gran formato © Wikipedia
Comparativa entre 35 mm, formato medio y gran formato © Wikipedia

Los primeros prototipos de Barnack –fabricados en la ciudad alemana de Wetzlar en 1913– estaban orientados en el diseño de una cámara compacta para fotografía de paisaje, con el objetivo de evitar así transportar los pesados equipos de formato medio y gran formato que proliferaban en la época. Para ello, Barnack utilizó la película de cine de doble perforación con un paso «universal» de 35 mm, pero en vez de hacer recorrerla de forma vertical como en el cine –que daba lugar a fotogramas de 18 x 24 mm–, las Leica lo recorrerían de forma horizontal, dando lugar a los famosos fotogramas de 24 x 36 mm. Después de muchos esfuerzos y de convencer a su superior, Ernst Leitz, la Leica I saldría al mercado en 1925.

Leica 0 © Albedo Media
Una Leica 0 (réplica funcional), los prototipos que precedieron la Leica I y que popularizaría la película de 35 mm © Valentín Sama

Sería el comienzo de una historia de éxito en el mundo de la fotografía y la popularización de la película de 35 mm. Pocos años más tarde, en 1934, Kodak estandarizaría el término 135 –bajo el estándar ISO 1007–, que establecería las especificaciones del cartucho de película de paso de 35 mm y tamaño 24 x 36 mm. El formato 135 acabaría destronando, de hecho, a los populares rollos 120 durante la segunda mitad del s. XX.

Película de 35 mm © Albedo Media
Película de 35 mm © Albedo Media

Así pues, el tamaño de película de 24 x 36 mm es, históricamente hablando, un tamaño destinado a cámaras compactas, pensado en un principio para el sector «amateur». Sin embargo, hoy en día es también conocido con el nombre de «full frame» –aludiendo, en nuestra opinión, a una desafortunada noción de «completo», como si de un tamaño grande se tratase–. Quién hubiera imaginado entonces –el propio Barnack se lo habría tomado seguramente en broma– que este pequeño formato iba a ser considerado un formato «grande» décadas más tarde… En todo caso, quizá el término «double frame» hubiera sido un término más acorde con la realidad, pero la historia no siempre hace justicia.

Así pues, el tamaño de película de 24 x 36 mm es, históricamente hablando, un tamaño destinado para cámaras compactas, con el objetivo de evitar así transportar los pesados equipos de formato medio y gran formato que proliferaban en la época.

Y sin embargo, el afán de miniaturización no se detuvo con las compactas Leica. En 1959, otra de las compañías míticas de la era fílmica, Olympus, sacaría al mercado su famosa Pen, la primera cámara de gran serie en utilizar la mitad de la superficie de la película de 35 mm.

Olympus Pen F © Albedo Media
La Olympus Pen F permitió «sacar» el doble de exposiciones de una película de 35 mm  © Valentín Sama

Así pues, de cada fotograma de 24 x 36 mm se obtenían dos fotogramas de 18 x 24 mm, es decir, el formato de cine del cual partió Oskar Barnack para realizar su primeras Leica; un curioso giro en la historia de la fotografía. Las Olympus PEN fueron consideradas todo un éxito de diseño, pero la alegría duraría relativamente poco, porque 7 años más tarde, durante la Photokina de 1966, la Rollei 35 hacía su aparición, mostrando que podía fabricarse una cámara tan pequeña como la Pen pero haciendo uso de la película de 35 mm sin ningún recorte. Rollei –además de otras firmas– también fabricaría su propia cámara para película de 16 mm –tamaño de 12 x 17 mm– en cartuchos 110, pensando que sería el próximo formato a seguir, pero nunca cosechó el éxito esperado.

Rollei 35 T © Albedo Media
El buen hacer de Rollei mostró que se podía fabricar una cámara tan compacta como la Pen de Olympus pero usando el fotograma entero de 24 x 36 mm © Albedo Media

Pero los intentos por desbancar las película de 35 mm y su fotograma de 24 x 36 mm no cesaron. A finales del s. XX, cuando la fotografía digital ya recorría sus primeros pasos, un nuevo formato de película se lanzó al mercado: el Advanced Photo System, más conocido por sus siglas APS. Este sistema disponía de tres formatos de imagen, el más utilizado de los cuales fue el C de «Classic», y que tenía un tamaño de aproximadamente 25 x 17 mm, es decir, más o menos la mitad de superficie que el de una película de 24 x 36 mm. Un avanzado sistema registraba instrucciones para las «printer» sobre una capa magnética transparente que cubría todo el ancho y largo de la película.

Advantix APS © Kodak
El APS de Kodak recibió el nombre comercial de Advantix; una aventura sin demasiado éxito © Kodak

Sin embargo, a diferencia de la película de 35 mm, el formato APS nunca despegó; su menor tamaño no llegó a convencer ni a los fotógrafos profesionales de la época, pero tampoco a los aficionados –a los cuales estaba en principio dirigido el APS–, pues estos últimos empezaban a volcarse por las cámaras digitales. Curiosamente, este formato sería «rescatado» más tarde, con el nombre de APS-C, cuando la fotografía digital ya estaba en auge. Pero no avancemos acontecimientos…

3 Comentarios

  1. Cuando comentáis que la maravillosa Pen F de Olympus fue «la primera cámara en utilizar la mitad de la superficie de la película de 35 mm.», entiendo que os estáis refiriendo a la película de 35 mm. ya en cartucho normalizado y ajustada al estándar definido por Kodak en 1934 para el formato 135…. pero conviene recordar que al menos desde 1915 (la Minnigraph, fabricada por Benno Levy-Roth) hubo cámaras que exponían fotogramas de 18×24 mm aprovechando la película de cine de 35 mm, que envasaban en cartuchos de diseño propio. La película así envasada daba normalmente para 50 fotogramas (como también p.ej. en la simpática Ansco Memo, de 1927), aunque creo que la Kochmann Korelle K, de 1932, podía llegar hasta los 100 fotogramas, a partir de unos cartuchos que contenían 2,2 metros de película…
    Un saludo

    • Hola Juan Antonio, muchas gracias por el comentario y las interesantes aportaciones. En efecto, seguramente hubiera sido más exacto habernos referido a la Pen F como “primera cámara SLR para el formato 18 x 24 mm” y a la Olympus Pen (primer modelo) como “la primera cámara de gran serie para 18 x 24 mm” –lo hemos añadido al texto–. Todos los detalles pueden encontrarse en nuestro artículo sobre la historia de las Pen originales, uno de los más completos que se han publicado, de hecho. Por otro lado, el tema de las cámaras precursoras que utilizaron película de 35 mm –en chasis normalizado o especial– es muy interesante, y no todas –aunque algunas sí– emplearon el formato de 24 x 36 mm o el de 18 x 24 mm. A continuación aportamos una lista –que no incluye las de Ernst Leitz, por evidentes– para disfrute de los lectores. Un saludo.

      • Jean Poul Andersen: 1905
      • Ambrosio Torino: 1905
      • Goerz 1905/1910 (Prototipo)
      • George P. Smith: Smith 1912, primera en 24×36 mm
      • Herbert & Huesgen, New Ideas Mfg. Co.: Tourist Multiple 1913
      • Jules Richard: Homeos 1914
      • Multi Speed (Nueva york): Simplex Multi-Exposure 1914
      • Levy Roth: Minnigraph 1915
      • Kodak: Premo 1916
      • FACT: Autocinephot 1918
      • Novaya Shkola: Cyclocamera 1920
      • Hewit Beaufort: Hewit-Beaufort 1921
      • Morsolin: Argus 1921
      • Victor Houssin: Le Phototank 1922
      • Dr. Rudolph: Cosmos 35 1922
      • Steinheil: Test Camera 1922
      • Mentor Werke: Kamera Rapid Night-Camera 1922
      • Seischab: Esco 1922
      • Werke Simons & Co.: Sico 1923
      • Werke Simons & Co.: Sico 2 1923
      • E. Guerín & Cie.: Furet Camera Version 1 1923
      • E. Guerín & Cie.: Furet Camera Version Compur 1923
      • E. Guerín & Cie.: Furet Camera Version 2 1924
      • Debrie: Sept Camera 1923
      • Mollier & Demaison: Prototype Le Cent Vue Mod. 1 1912
      • Mollier & Demaison: Le Cent Vue Mod. 1 1924
  2. Hola: Para mí los sensores digitales son como las películas analógicas. No importa el tamaño, sólo la cantidad de «plata» que contienen para tener más definición o nitidez en la imagen. Saludos.

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