¿Será la futura E-M1X el impulso que necesita Olympus?

Desde 2016, cuando se presentaron la Olympus E-M1 Mark II y la nueva PEN-F, la firma japonesa solo ha anunciado otras tres cámaras, todas ellas actualizaciones “menores”; la última, la PEN E-PL9, data ya de hace más de 9 meses.

La OM-D E-M1 Mark II, el último 'gran' lanzamiento de Olympus, data ya de 2016 © Albedo Media
La OM-D E-M1 Mark II, el último ‘gran’ lanzamiento de Olympus, data ya de 2016 © Albedo Media

Si bien ello –por sí solo al menos– no es motivo suficiente para hacer saltar las alarmas, si ha provocado entre los seguidores de la marca una cierta inquietud, acostumbrados como estamos a los vertiginosos –¿excesivos?– ritmos de renovación de las actuales cámaras digitales.

Pero la inquietud se ha transformado para muchas en preocupación con el reciente salto –”traición” para aquellos que se lo toman muy a pecho– de Panasonic –compañero de Olympus en el formato Micro Cuatro Tercios– al llamado “formato completo” (24×36 mm), que durante la pasada Photokina presentó a bombo y platillo su nuevo sistema Lumix S.

Un prototipo de la Panasonic Lumix S1R durante la pasada Photokina 2018 © Albedo Media
Un prototipo de la Panasonic Lumix S1R durante la pasada Photokina 2018 © Albedo Media

¿Es el fin del Micro Cuatro Tercios, como aseguran algunos? ¿La estocada definitiva a la mala racha que atraviesa Olympus, como afirman muchos otros? El sector fotográfico, al igual que muchos otros, no escapa tampoco al sensacionalismo, y no son pocos los que auguran un futuro nada alentador para la compañía japonesa y su sistema.

Ciertamente, los últimos resultados financieros presentados no ayudan a convencer de lo contrario, pues para el año fiscal 2019 se reportan importantes pérdidas en la división de Imagen de la compañía así como una sustancial bajada de las ventas de sus cámaras mirrorless.

Resultados financieros de la división de Imagen © Olympus
Resultados financieros de la división de Imagen © Olympus

Según la firma japonesa, una –intensa– competencia y los gastos incurridos en la reforma del sistema de producción serían los motivos que justifican estas cifras. Sin embargo, detrás de esta “crisis”, podría esconderse una profunda reestructuración de la compañía, que poco a poco dejaría atrás el mercado fotográfico de gran consumo para orientarse a un sector más profesional, con el enfoque puesto en cámaras de alta gama y, por supuesto, con precios en consonancia.

Esta transición podría llegar más pronto de lo esperado de confirmarse los rumores que apuntan que Olympus lanzaría su nuevo buque insignia, bajo el nombre de E-M1X, durante el próximo mes de enero de 2019. Se situaría un peldaño por encima de la actual oferta de cámaras OM-D, con unas dimensiones considerables, pues el grip estaría integrado en el cuerpo.

La futura EM-1X dispondría de un grip integrado y sería todavía más grande que la actual E-M1 MkII con su empuñadura opcional © Olympus
La futura EM-1X dispondría de un grip integrado y sería todavía más grande que la actual E-M1 MkII con su empuñadura opcional © Olympus

De hecho, aunque no hay todavía ninguna confirmación al respecto, sí existen muchos datos que apoyan estos rumores. Empezando por el informe de test publicado el pasado 12 de septiembre de 2018 por la Comisión Federal de Comunicaciones​​, más conocida por su siglas en inglés FCC –Federal Communications Commission–, la agencia estatal independiente de Estados Unidos que, desde 1977, se encarga también de velar por el cumplimiento de las normativas de compatibilidad electromagnética.

En este report, se deja constancia de una una cámara digital –bajo la referencia Olympus IM010– de la que se certifican las pruebas de sus módulos Wi-Fi y Bluetooth. Los datos más relevantes, sin embargo, son las especificaciones de las dimensiones del equipo: 14,4 x 14,7 x 7,5 cm –anchura x altura x profundidad–, superiores incluso a las de la Olympus E-M1 Mark II con la empuñadura opcional incorporada.

Los rumores también especulan sobre el resto de características, y aseguran que la futura E-M1X incorporaría ráfagas más veloces, un sistema de enfoque más rápido y un estabilizador todavía más potente . En cuanto al sensor, todo apunta a que se mantenga la misma resolución de 20 Mpx que encontramos en las E-M1 Mark II o PEN-F.

Sin embargo, se trataría de un nuevo sensor, que permitiría conseguir todas esas mejoras de velocidad prometidas. Algunos fantasean también con la idea de que se incorpore el ansiado global shutter; para ello se apoyan en una de los últimos referencias anunciadas por Sony –que provee muchos de los sensores que equipan las cámaras de Olympus–.

Hablamos del modelo IMX367 –en concreto, de la versión LQA con matriz RGB–, un sensor CMOS de formato Micro Cuatro Tercios que cumple con estas expectativas. Más interesante aún, dicho captor es de formato cuadrado 1:1, con un tamaño de imagen recomendado por el fabricante de 4,416 x 4,428 píxeles. Esto permitiría jugar con la relación multi-aspecto pero también dar respuesta a uno de los clásicos debates sobre el aprovechamiento de la superficie del sensor y ofrecer mayor flexibilidad al disparar tanto en posición horizontal como vertical.

Familia de sensores usados en cámaras digitales © Sony
Familia de sensores usados en cámaras digitales © Sony

No obstante, los más rigurosos resaltarán –con acierto– que esta referencia concreta de sensor está catalogada dentro de la familia de captores Pregius para dispositivos de “visión artificial”, mientras que los sensores habitualmente usados en cámaras digitales pertenecen a otra familia de Sony, donde todavía no encontramos un modelo equivalente.

De esta última familia, la referencia más avanzada es la IMX272, que según Tech Insights equipa la Lumix GH5 de Panasonic, por encima de la IMX270 que incorpora la actual E-M1 Mark II de Olympus. A diferencia del IMX367, el IMX272 es un sensor más “convencional”, con un total de 21 Mpx –distribuidos en una proporción 4:3– y con ráfagas de hasta 60 fps a resolución nativa. Habrá, pues, que esperar al próximo mes de enero para disipar las dudas, y si Olympus apuesta por este último modelo o bien da la sorpresa.

Más allá de toda esta incertidumbre, el lanzamiento de esta nueva cámara coincidiría con el 100º aniversario de la compañía, fundada en Japón en 1919. Sin lugar a duda, una fecha señalada que podría servir para dar a Olympus el impulso que necesita.

6 Comentarios

  1. Para mí Olympus es en investigación y desarrollo de fotografía digital lo que fue Leica con la adaptación del 35 mm en sus cámaras.

    Es una lástima que no posea la envergadura financiera de Canon o Fujifilm. Olympus creó, en mi opinión, un formato digital específico el 4/3, con lentes también específicas para ese formato, de construcción telecéntrica y el novedoso y al principio hilarante sistema de limpieza del sensor por vibración, que tiempo después fue incluido en casi todas la cámaras digitales de la mayoría de las marcas.

    Quizá esa innovación tiene un coste y la competencia visceral no ayuda, pues a pesar de la grandísima calidad de las ópticas Olympus y de sus cámaras, el precio no deja de ser elevado, hay que saber apreciar lo que ofrece.

    La EMX1 será un modelo para unos pocos, pero seguro que deleitará a los seguidores de la marca, la única que desarrolló un sistema auténticamente digital.

  2. Es muy posible que si Olympus se incorporara al FF encontraría muchos más acólitos entre los profesionales, pues es bien conocido el buen hacer de la marca en sus cámaras y la demostrada calidad de sus objetivos Zuiko. Esperaremos a que se decida.

  3. Todos los que entran en este ya clásico debate (FX Vs. micro 4:3), quizá deberían preguntarse “por qué”. El por qué de la existencia y permanencia del primero.

    Porque el formato Leica 24×36 perdura a lo largo de los años. Porque tanta gente -fotografiando en prácticamente todos las especialidades- se sigue encontrando tan cómoda en el. Porque, a pesar de numerosas propuestas de formatos alternativos a través de su historia, que los hubo, aún perdura. Porque, incluso hoy lejos de decaer, su filosofía se *acentúa aún más.
    ¿No será que no es cuestión de tamaño sino de Idoneidad?

    *El aumento de calidad de las ópticas de hoy, junto al mayor rendimiento de los captores, no solo ha mantenido la calidad respecto a la mejor del sistema clásico, sino que lo supera ampliamente, y sin **concesiones.

    **Todavía hoy, con todo el mentado telecentrismo y, el peso extra que supone la utilización de monturas “obsoletas” herencia del 35mm, los formatos 24x36mm Vs. 4:3 (y, en todo caso con mínimas excepciones), no permiten una equivalencia: Óptica, no hay, o hay muy pocos 25mm F:1. Ni mucho menos a nivel de sensor, porque esto no es ni será posible, ya que ambos usarán siempre la misma tecnología.

    Interesante, resulta también que pasa algo similar en el mal llamado formato medio (33×44 mm). Hace apenas unos meses, solo Hasselblad -que yo sepa- ha presentado ópticas que puedan equipararse en imagen a su clásico Planar de 80mm sobre 6×6 cm.

    Mi opinión personal es que el micro 4:3, “nunca será un FX” . Si quiere perdurar debe buscar su nicho. su zona de utilidad y rendimiento óptimo. Ya sea en el vídeo, naturaleza, macro, etc. En cualquier caso orientado a “profesionales específicos”, no fotógrafos genéricos.
    Por otra parte en el panorama del FX hoy hay suficientes competidores para (quizá demasiados), para enfrentarse con ellos, es otra guerra…

  4. Hace años, en los tiempos de la fotografía analógica, el formato 24×36 mm era el que mejor se adaptaba a la mayoría de las necesidades fotográficas, estábamos ante el formato genérico por excelencia, para usos más especializados, había que echar mano de los formatos medios de aquella época, como el 6×6 cm entre otros.
    Los tiempos han cambiado, hoy nos encontramos con M4/3, APS-C, FF, formato o más bien formatos medios y mucho cuidado, con unos chismes, con los que además de hablar por teléfono podemos disponer de unas opciones fotográficas y de vídeo impensables hace muy poquito tiempo, y esto con unos captadores realmente minúsculos, y esto no ha hecho más que empezar.

    ¿Hacia dónde vamos? No es fácil responder, pero la tendencia para mí está clara: ¡hacia captores cada vez más pequeños! Los teléfonos móviles, literalmente han barrido a las compactas, a las baratas y a las caras, y el mismo camino van a seguir las “EVIL” de gama baja, y si no… al tiempo.

    Con estas premisas, ¡seguir considerando al 24×36 mm o FF como el estándar o sistema genérico me parece un error! En estos momentos, el uso de este formato solamente se justifica ante unas necesidades de tamaños de archivos realmente elevados, o de tener necesidad con mucha frecuencia de hacer uso de sensibilidades igualmente elevadas; estas dos condiciones de uso no creo que formen parte de los requisitos de un fotógrafo “genérico”, aunque desde luego, en ningún sitio está estipulado qué se entiende por un genérico.

    Resumiendo: la situación actual y no digamos la tendencia, me hacen considerar al M4/3 como el formato más versátil y que mejor se adapta a la mayoría de usos fotográficos, habiéndose convertido el FF en una suerte de formato medio o cuasi medio, es decir, en un auténtico formato especialista, con la consecuencia de empujar a los formatos medios tradicionales en una huida hacia adelante, a unos tamaños de archivos cada vez más grandes, para intentar marcar distancias con un FF que casi sin querer les irá comiendo el terreno y los irá encasillando en un nicho de mercado cada vez más reducido y más súper especializado.

    Lo que pasa es que por encima de todas estas consideraciones, la idea que subyace en muchas personas es que, ande que no ande …. y por descontado, que la calidad de una cámara es directamente proporcional al tamaño del captador, vamos, que por esa regla de tres todos deberíamos aspirar a tener una cámara de formato medio con millones y millones y millones… de píxeles de resolución y un súper súper súper rango dinámico, que esa es otra.

  5. Al final, ni las sin espejo han matado a las réflex, ni en el caso de Olympus, ni con el 4:3, ni con el micro4:3 ha matado nada tampoco. Y en lo de que iban a ser mucho más económicas que las réflex, en lo que es de cara al usuario, lo dejamos entre comillas (la Pen F “D”, más de 1200 euros… siendo una cámara digital que seguramente quedará tan inservible dentro de 20 años o muy poco más si no antes por una cosa o por otra como la que más, a diferencia de muchas de sus abuelas).

    Pero como entonces, yo sí veo similitudes. En las más notorias de nuevo, un cambio de sistema que encima termina siendo tan caro o más que el que había. Luego, que como decía, según lo que la realidad termina siendo respecto a la mercadotecnia, en muchísimas ocasiones salvo si acaso ligeras diferencias de peso, en donde llevas un cuerpo de cualquier cámara y su objetivo o un par de ellos, llevas igual la sin espejo que tan pequeña y ligera (y más barata en teoría) iba a ser.

    De una forma u otra, se ha vuelto a repetir la historia.

    Hace poco me picó de nuevo el bicho de la curiosidad más que nada y estuve mirando. Ví la Pen F y me tentó, sobre todo, pensando en usarla con objetivos fijos acordes, pequeñitos, “pancakes”… pero ¡1200 lereles! Lo siento, pero ni por bonita… como dice el eslogan de cierta cadena, “yo no soy tonto”.

    Cada vez tengo y veo más claro que si me sigue picando el bicho de pillar algo bolsillero o muy, muy manejable y llevadero por ahí, discreto, pero muy matón y “pro”, con todas las pegas de la obsolescencia programada… antes me tiro a por una Ricoh GRD, y me dejo de pijadas de sistemas, medias verdades o mentiras completas. Y para cuando quiera disfrutar también de la óptica y todo el tema relacionado, pues a mis réflex, o en su lugar telemétricas quien las disfrute… en muchos casos si se quiere con la misma ventaja que anunciaban las sin espejo, pero sin sus pegas.

    Y ojo, que ahí están tanteando las grandes con lo mismo en cuadro completo, pero cambiando sistema (o con adaptadores-pegote para “aprovechar objetivos”… porque si no a ver quién y qué profesional va alegremente dejándose semejantes pastizales y haciendo cambiazos a la novedad en este calibre, y no dejando de ser un paso atrás como pasó en la misma Olympus). Y la mercadotecnia haciendo lo suyo, que pintan de muchísimo éxito la CSC FF de Sony, pero francamente, yo aún no he visto ninguna por la calle. Ni en zonas turísticas. Así que, ahí queda eso.

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