Los llamamos smartphones o teléfonos ‘inteligentes’, pero ¿realmente lo son? Efectivamente, son mucho más capaces que los primeros terminales móviles que, aparte de llamar y enviar mensajes, poco más podían hacer.

Pero lo de ‘inteligente’ –qué existe hoy que no lo sea– es más un apodo mercadotécnico que otra cosa. Un palabro que sirve para darle ese plus que lo hace distinto de todo aquello de lo que se quiere diferenciar, aunque en realidad la diferencia no sea tan abismal.

Porque lo de inteligente es un tema que trae muchas migas. Si por ello entendemos algo que pueda hacer tareas de una forma similar a como las haría un ser humano, entonces los smartphones quizá aún no sean tan smart.

Pero esto está cambiando. Aún estamos lejos de llegar a esa anhelada inteligencia humana en nuestros dispositivos móviles –qué entendemos por inteligencia humana es otro tema que ahora no viene al caso–, pero los primeros atisbos ya están aquí. De momento, y de nuevo, es más una cuestión de marketing que de capacidades reales, pero la puerta ya se ha abierto.

De hecho, algunas puertas llevan abiertas hace ya tiempo, y los teléfonos móviles son más ordenadores que teléfonos actualmente. Sus procesadores son tan potentes que pueden realizar –más o menos– las mismas tareas que podría hacer un ordenador portátil. Y los fabricantes han utilizado ese extra de potencia para empezar a dotarlos de todo tipo de funciones ‘inteligentes’, especialmente en el terreno de la fotografía móvil, el que más nos concierne.

El reconocimiento automático de escenas, que permite aplicar los ajustes de forma más adecuada sin intervención humana, es una de estas competencias. A medida que los procesadores se han vuelto más potentes –y los algoritmos más sofisticados–, se ha mejorado también el reconocimiento de objetos, es decir, la capacidad del móvil de “entender” aquello que está viendo a través de sus “ojos”.

Y hablando de ojos, la proliferación de las ópticas duales en los smartphones es otro de los aspectos que ha permitido expandir el potencial de sus cámaras. En efecto, gracias a esta diversidad que aportan –ver más y mejor–, los terminales móviles son capaces de extraer más información y volverse más ‘inteligentes’.

Las cámaras duales permiten aumentar el rendimiento fotográficos de los smartphones sin aumentar su grosor © Apple
Las cámaras duales permiten aumentar el rendimiento fotográficos de los smartphones sin aumentar su grosor © Apple

Y quién dice cámaras duales, dice cámaras triples, o incluso más. El uso de cámaras múltiples es uno de los campos de batalla en el que los fabricantes de smartphones trabajan con mayor intensidad. Conocidos actores como Apple, Huawei, LG y ahora también Samsung no han dejado escapar la ocasión de ofrecer un mayor rendimiento fotográfico sin aumentar el grosor de sus terminales. Y, de paso, entrar en el mundo de la fotografía computacional, otra forma de paliar el reducido tamaño de sus ópticas y sensores.

Todo esto no es ajeno a los fabricantes de dispositivos móviles que ven como, poco a poco, se van comiendo parte del pastel ocupado por las cámaras fotográficas convencionales. Las compactas –excepto aquellas premium y las consideradas como “todoterreno”– ya prácticamente han sucumbido. Cuáles serán las próximas en caer, se preguntan seguramente en los despachos.

Saben que uno de los puntos fuertes de los smartphones es su ciclo de renovación más corto. Esta es una de las claves: la tecnología llega mucho antes a los teléfonos móviles que a las cámaras, y además cambia más rápido. Los smartphones marcan las tendencias; las cámaras siguen, a veces como pueden.

Hasta la actualidad simplemente eran dispositivos más conectados; pero ahora quieren ser también más inteligentes. Hace unos meses, Huawei –una de las multinacionales chinas más importantes del sector– lanzó al mercado su nueva plataforma de ‘inteligencia artificial’ integrada en el propio terminal, que promete revolucionar este sector.

Los algoritmos de inteligencia artificial serán cada vez más utilizados en aplicaciones para 'smartphones' © Huawei
Los algoritmos de inteligencia artificial serán cada vez más utilizados en aplicaciones para ‘smartphones’ © Huawei

Aunque, una vez más, hay que tomarse las cosas con perspectiva. La plataforma en sí es ciertamente una nueva puerta que se abre, pero no es oro todo lo que reluce. La novedad no radica en esta susodicha ‘inteligencia artificial‘, sino en ciertas tareas que antes se realizaban en la nube –computación realizada en servidores conectados a la red, mucho más potentes que el de los móviles–, y que ahora se apoyan en el chip del smartphone, por primera vez.

No se trata pues realmente de un antes y un después en este campo, pero si es un claro indicador de que lo que se avecina. Si los teléfonos móviles quieren seguir aumentando su cuota de mercado deben apostar por aquello que les diferencia: su ‘inteligencia’. Pero ahora, de verdad.

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